A CONTRAMANO

Los libertarios quieren sacar el subsidio al transporte público cuando en Estados Unidos proyectan hacerlo gratuito

El respaldo financiero al transporte público en Estados Unidos no solo fortalece la infraestructura, sino que también ofrece un apoyo vital a los trabajadores. Descubre cómo este subsidio está marcando una diferencia significativa en la vida laboral de miles de personas. El candidato a presidente Javier Milei, a contramano del verdadero liberalismo, propone sacar los subsidios y que los trabajadores se hagan cargo de los costos.

Los libertarios quieren sacar el subsidio al transporte público cuando en Estados Unidos proyectan hacerlo gratuito

Walter Onorato // Viernes 17 de noviembre de 2023 | 07:08

El subsidio al transporte público en Estados Unidos se ha convertido en un pilar fundamental no solo para la movilidad urbana, sino también para el sustento de numerosos trabajadores. Esta inversión, destinada a mejorar la accesibilidad y la calidad del transporte público, está teniendo un impacto directo en la fuerza laboral del país.

Para muchos trabajadores de sectores diversos, el acceso a un transporte público eficiente y asequible es vital. El respaldo financiero estatal o local garantiza tarifas más accesibles, rutas expandidas y horarios ampliados, lo que se traduce en beneficios significativos para aquellos que dependen del transporte público para desplazarse al trabajo.

La reducción de costos en los desplazamientos diarios al trabajo libera recursos económicos para los trabajadores, lo que a su vez mejora su calidad de vida. Además, la confiabilidad y eficiencia del transporte público respaldado por subsidios contribuyen a la puntualidad y la productividad laboral.

La expansión de las redes de transporte público subvencionadas no solo alivia la carga financiera de los trabajadores, sino que también fomenta la inclusión laboral al ampliar las oportunidades de empleo accesible para comunidades de ingresos bajos y medios.

los subsidios federales al transporte público en Estados Unidos han sido significativos. Por ejemplo, en el presupuesto federal de 2020, se destinaron alrededor de $13 mil millones de dólares en subsidios para el transporte público a nivel nacional. Este financiamiento se distribuye a través de programas como el Programa de Subsidios para el Transporte Urbano (Urbanized Area Formula Grants *), que proporciona fondos a áreas urbanas para mejorar sistemas de autobuses, trenes ligeros y otros servicios de transporte público.

Además, se han asignado montos adicionales a través de programas de mejora de infraestructura y modernización de flotas, lo que contribuye directamente a la calidad y accesibilidad del transporte público. Estos subsidios han sido cruciales para respaldar la movilidad de los trabajadores, al hacer más accesible y asequible el desplazamiento diario al trabajo para miles de personas en todo el país.

Kansas City; Raleigh; Richmond; Olympia; Tucson; Alexandria, Virginia; y otras ciudades prueban la eliminación de tarifas en sus sistemas de transporte. Denver suprimirá las tarifas en toda su red este verano. Boston pondrá a prueba tres rutas de autobús público con tarifa cero, y se espera que la ciudad de Nueva York pruebe autobuses gratuitos en cinco líneas.

La eliminación de las tarifas da un impulso muy necesario al número de usuarios, elimina la carga de los costes -especialmente para los viajeros con rentas más bajas- y reduce los tiempos de embarque en las paradas. Sus defensores también esperan que obligue a más personas a dejar el automóvil y utilizar el transporte público.

El primer programa de transporte público gratuito en Estados Unidos se inició en la década de 1970, pero el concepto ha recibido un impulso en los últimos años, cuando las zonas urbanas recurren al transporte público para reducir las emisiones de carbono y mitigar la desigualdad.

La tendencia a la gratuidad se extendió al comienzo de la pandemia de covid-19, con la ayuda de casi US$ 70.000 millones en fondos federales de ayuda a las agencias de transporte.

Al menos 35 agencias estadounidenses han eliminado las tarifas en toda su red, según la American Public Transit Association. El senador de Massachusetts Edward Markey y la diputada estadounidense Ayanna Pressley presentaron un proyecto de ley en el Congreso para establecer un programa de subvenciones de US$ 25.000 millones destinado a apoyar los esfuerzos estatales y locales en favor de sistemas sin tarifas.

Esta iniciativa se produce en un momento en que el número de usuarios de todo el país sigue siendo escaso después de que la gente pasara a trabajar desde casa durante la pandemia. El número de usuarios se sitúa en torno al 70% de los niveles anteriores a la pandemia en todo el país, y los déficits presupuestarios de las agencias de transporte amenazan con recortes de servicios, despidos y aumentos de tarifas.

En Boston, el número de usuarios de las tres rutas que suprimieron las tarifas creció un 35% entre 2021 y 2022, mientras que en el resto del sistema de autobuses aumentó un 15%. Según las encuestas realizadas a los usuarios, el 26% de los pasajeros de las rutas gratuitas ahorró más de US$ 20 al mes.

Sin embargo Javier Milei propone quitar los subsidios al transporte. La pregunta es, ¿Cómo impacta el salario indirecto en el gasto familiar en la zona AMBA según los datos de octubre 2023. Por ejemplo en el transporte de colectivo para la zona metropolitana, se asume que dos personas activas de la familia, con el boleto de colectivo a $56, y un uso ida y vuelta por 22 días hábiles (sin considerar otro uso del transporte) gastan hoy $4.928. Con una suba a $700 el boleto, sin el subsidio, el gasto se eleva a $71.600. El salario indirecto contenido en el subsidio al boleto en este caso es de $56.678 al mes.

En el ejemplo del tren (y siguiendo el mismo cálculo, 22 días hábiles, 1 viaje por día), el salario indirecto contenido asciende $92.224 para las dos personas.

En resumen, el subsidio al transporte público no solo fortalece la infraestructura de movilidad, sino que también actúa como un habilitador clave para la fuerza laboral estadounidense, aliviando presiones financieras, mejorando la productividad y ampliando las oportunidades laborales para miles de trabajadores en todo el país.

Sin embargo, el candidato presidencial Javier Milei, a contrapelo del verdadero liberalismo, pretende cargar el costo del transporte a los trabajadores directamente de su salario.

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