GOLEADA DEL NO

Rotundo rechazo del pueblo griego al plan de ajuste de los acreedores

Casi el 62% de los votantes repudió la austeridad que quieren imponer los europeos y el FMI a cambio de reanudar la ayuda. Cristina celebró el gran triunfo político de Tsipras. Atenas depende de la buena voluntad de sus vecinos para seguir en el euro.

Agencias y redacción En Orsai // Domingo 05 de julio de 2015 | 23:21

En nombre del Pueblo y del Gobierno argentino, toda nuestra solidaridad con el valiente Pueblo griego y su Gobierno

Es la hora de la verdad para Europa, tituló en su tapa de hoy (lunes) El País de Madrid. Tienen razón. Una rotunda mayoría del pueblo de Grecia dijo No al plan de ajuste que los acreedores quieren imponer al país mediterráneo, a cambio de seguir entregándole ayuda financiera, sin la cual caería en un default total y se vería obligado a abandonar el euro por las corridas bancarias. El plan de ajuste es típicamente fondomonetarista: recorte de jubilaciones, suba de impuestos y más austeridad para una nación que ya ha bajado el gasto público un 15% con el fin de corregir excesos del pasado. Megausteridad sin alivio de la deuda. A ese dislate, el 61,31% de los votantes dijo No. El 38,69% votó por el Sí.

¿Qué harán ahora los poderosos de Europa después de tan categórica demnostración de la voluntad popular? ¿Forzarán la salida de Grecia del euro como escarmiento? Volver al dracma tendría un alto costo. Las megadevaluaciones -lo sabemos los argentinos de memoria- siempre son dolorosas.

Cristina no quiso dejar pasar la oportunidad para esclarecer: "En nombre del Pueblo y del Gobierno argentino, toda nuestra solidaridad con el valiente Pueblo griego y su Gobierno'', escribió la Presidenta en su cuenta oficial en Twitter.

La Presidenta recordó el mensaje de Néstor ante la ONU en 2003: "Los muertos no pagan sus deudas'' sostuvo y posteó el discurso publicado en su página 
web: "#Greferendum #Grecia 
http://www.cfkargentina.com/discurso-de-nestor-kirchner-en-la-onu-2003/".

PERDIO EL MIEDO

Pese a que el miedo de perder los ahorros en el banco y las dificultades cotidianas del corralito son palpables (los bancos están cerrados desde la semana pasada y sólo pueden sacarse 60 euros por día), y muchos analistas decían que ese temor empujaría a la gente a optar por el sí, finalmente fue una clara mayoría la que prefirió confiar en Tsipras. 

La hostilidad de las potencias europeas a Syriza -coalición de izquierda gobernante en Atenas- acabó percibiéndose por los griegos de a pie como una intromisión en decisiones soberanas, posiblemente uno de los factores que hizo que este pueblo -que se siente profundamente europeísta- acabara cerrando filas en torno al joven primer ministro.


Por cadena nacional, Tsipras pronunció esta noche un mensaje conciliador. Afirmó que reiniciará el lunes mismo las negociaciones con los acreedores para tratar de alcanzar un acuerdo y afirmó que es consciente de que el voto que le dio el pueblo "no es un mandato de ruptura''.

"Nuestra prioridad es el funcionamiento del sistema bancario'', dijo Tsipras en el mensaje televisado pero advirtió que en esta ocasión entrará en la negociación la reestructuración de la deuda, una necesidad que, dijo, incluso ha reconocido el Fondo Monetario Internacional (en un paper la semana pasada recomendaron 30 por ciento de quita y 20 años de gracia).

El primer ministro confió en una solución al problema de liquidez de los bancos y afirmó que el Banco Central Europeo (BCE) "se da cuenta de la dimensión humana de la crisis'' (más información más abajo).

Pese a que el no se impuso con una clara mayoría, Tsipras, aseguró que en el referéndum de hoy no hubo "vencedores ni vencidos", sino que la consulta es una "victoria en si misma", pues ha probado que la "democracia no puede ser chantajeada". "Promoveremos reformas. Nuestro criterio será la justicia social y la transferencia del peso a los ricos", recalcó.


 

CITA EN BRUSELAS

En realidad, Tsipras, y los demás líderes de la eurozona se verán las caras el martes, en una cumbre extraordinaria que empezará en Bruselas a partir de la una de la tarde hora argentina. De momento, las reacciones de los europeos no auguran un reencuentro feliz. 

Los países que han aplicado las devastadoras recetas de austeridad ligadas a los rescates, como Irlanda o Portugal, o los que tienen serias dificultades para hacer aprobar más préstamos para sus vecinos por sus parlamentos, como Alemania, Holanda o Finlandia, difícilmente van a hacer concesiones a Tsipras.

Pese a todo, la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés, Francois Hollande, y la mayoría de los líderes europeos han dejado claro que no se negarían a reanudar las negociaciones, pensando que a fin de cuentas el futuro del euro está en juego. 

Hasta el momento las reacciones más duras se han producido desde los países del norte de Europa, como ha ocurrido con la primera ministra de Polonia, Ewa Kopacz, quien señaló que "la única opción que le queda a Grecia es la salida de la eurozona''. El número dos del gobierno alemán y líder de los socialdemócratas (en el papel, una fuerza de centroizquierda), Sigmar Gabriel, ladró que Tsipras, "ha roto el último puente hacia un compromiso entre Europa y Grecia''. 

En declaraciones al diario Der Tagesspiegl,  Gabriel consideró "difícilmente imaginable'' retomar las negociaciones con Atenas. "Con el rechazo de las reglas del juego de la zona euro, es difícilmente imaginable seguir negociando programas millonarios", sostuvo. La vieja pulsión imperialista alemana con toda su virulencia.

LOS BUITRES


Con una situación económica que se deteriora día a día después de una semana de corralito (recordá la Argentina de 2001), el sector financiero heleno está también a la espera de que se reúna hoy el directorio del Banco Central Europeo (BCE), que tendrá que decidir si eleva o no los fondos de emergencia en favor de Grecia.

Después de haberse caído en mora desde el 1 de julio con el FMI por un vencimiento de 1.600 millones de euros, Grecia tiene que devolver el 20 de julio 3.500 millones de euros al BCE. Obviamente, no tiene esos fondos depende de que se reanude el programa de ayuda. Si no hay voluntad política en la Unión Europea de auxiliar a un socio en dificultades, este puede ser el plazo final para una salida forzosa de Grecia del euro. Con el final de la liquidez, Grecia se vería obligada a introducir su propia moneda.

El establishment financiero apuesta al peor escenario: ``La salida de Grecia del euro es ahora el escenario base'', según JP Morgan. Una Grexit, -añadió JP Morgan en un informe reproducido por las agencias de noticia- sería caótica. El Credit Suisse ve un 75% de chance que la Hélade deje la moneda común. Barclays también da por cierta la salida de Grecia del euro. Buitres del imperio, como hace miles de años, sobrevuelan por el Peloponeso.

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