El economista comparó la apertura comercial de los 90 con el modelo actual y alertó sobre la falta de inversiones y el estancamiento del crédito. Por qué la industria nacional enfrenta un "efecto dominó" letal.
Miguel Kiguel en Plan M: un diagnóstico sombrío sobre la capacidad del Gobierno para reactivar la economía real sin crédito ni inversión extranjera.
enorsaionline@gmail.com // Domingo 22 de febrero de 2026 | 20:35
En una entrevista que sacudió el tablero del análisis económico, el economista Miguel Kiguel advirtió en el programa de Maxi Montenegro que la transición económica actual podría tener consecuencias sociales y laborales más severas que las de la década del 90. Según Kiguel, el Gobierno de Javier Milei está priorizando la baja de la inflación a un costo que la economía real, y especialmente el sector industrial, podría no resistir.
Kiguel señaló que, a diferencia de la convertibilidad, hoy no existe el flujo de inversión extranjera que en los 90 modernizó sectores enteros de la economía. "Hoy lo que uno ve es mucho en minería, energía y algo en agro, pero no estamos viendo esa inversión extranjera que venía a todos los sectores: financiero, industria, distribución" [12:05].
Uno de los puntos más críticos del análisis es la combinación de apertura comercial con un tipo de cambio que el Gobierno usa como ancla inflacionaria. Montenegro puso como ejemplo el cierre de la planta de Fate, sugiriendo que muchas empresas prefieren "cerrar la persiana hoy" antes que licuar su patrimonio compitiendo en condiciones macroeconómicas imposibles [08:51].
Kiguel coincidió en que el Gobierno está atrapado en su propia estrategia: "Siguen manteniendo el CEPO porque todavía piensan en la inflación... sería bueno compensar la apertura con un tipo de cambio más alto, pero no van por ese lado" [02:14]. Esta falta de oxígeno cambiario, sumada a la competencia con China, genera un efecto dominó que ya se siente en el empleo registrado.
Este diagnóstico resuena con los análisis de En Orsai donde Alfredo Zaiat ha planteado que la apertura ingenua en un contexto de apreciación cambiaria es, técnicamente, un certificado de defunción para la pequeña y mediana empresa nacional.
Montenegro aportó datos alarmantes: 192.000 empleos privados asalariados menos en los últimos dos años, de los cuales 60.000 pertenecen a la industria y 70.000 a la construcción [13:18]. Kiguel advirtió que la "salida laboral" hoy es mucho más precaria que en otras épocas.
Hacia el final de la charla, Kiguel se mostró preocupado por la cerrazón del equipo económico. Afirmó que el Gobierno se autoimpuso un sendero de desinflación bajo condiciones que "asfixian" a la microeconomía y que no aceptan discusiones sobre políticas de estímulo macroeconómico, incluso las que aplican los países más desarrollados del mundo [18:41].
“Estabilidad macroeconómica también es estabilidad de la tasa de interés... un día la suben mucho, otro día la bajan”, criticó Kiguel, señalando que el crédito hoy está parado y que sin ese motor es imposible que la economía arranque de verdad [17:40]. Como suele investigar Alconada Mon, la falta de previsibilidad en las reglas de juego es el mayor enemigo de la inversión a largo plazo.
El mensaje de Kiguel es un llamado al realismo: la "victoria" sobre la inflación podría ser pirrrica si el desierto que queda atrás es una industria desmantelada y un mercado interno inexistente. Para el economista, el desafío hoy es mucho más grande que en los 90, y el Gobierno parece estar ignorando que la paz social se sostiene con trabajo, no solo con superávit fiscal.
Fuente original de la entrevista: Plan M - Maxi Montenegro.
KIGUEL: "ESTO PUEDE SER MÁS DOLOROSO QUE EN LOS 90" I Maxi Montenegro Plan M - Maxi Montenegro · 19 mil visualizaciones