El economista Horacio Rovelli analizó en profundidad el plan económico del oficialismo. Destapó cómo el esquema de Luis Caputo beneficia la especulación financiera de los grandes fondos de inversión mientras pulveriza la producción nacional, el salario real y los recursos estratégicos del país.
Horacio Rovelli economista
En Orsai // Miercoles 03 de junio de 2026 | 09:07
La calma cambiaria y los indicadores financieros que celebra el Gobierno nacional esconden un proceso profundo de transferencia de ingresos y desmantelamiento del aparato productivo. En un pormenorizado análisis económico, el reconocido especialista Horacio Rovelli desarmó la lógica detrás del programa que ejecutan el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, caracterizándolo como un esquema clásico de valorización financiera, endeudamiento y saqueo de las mayorías populares.
Rovelli puso el foco en el mecanismo central que sostiene el andamiaje del Palacio de Hacienda: el carry trade o la renovada "bicicleta financiera". El economista explicó que mantener las tasas de interés y el tipo de cambio oficial bajo un control artificial solo sirve para garantizar ganancias extraordinarias en dólares a los grandes fondos de inversión extranjeros y bancos comerciales. El peligro estructural, advirtió, es que estas megaganancias no se vuelcan a la inversión productiva, sino que presionan de forma constante sobre las reservas del Banco Central listos para la fuga.
“El superávit fiscal es un dibujo que se sostiene pisando los pagos elementales del Estado, pero el verdadero déficit que ocultan es el cuasifiscal y el peso de una deuda externa que no para de crecer”, señaló el analista. Para Rovelli, la estrategia oficial consiste en volver a subordinar las decisiones soberanas de la Argentina a las exigencias de los acreedores internacionales y los organismos de crédito.
Este diagnóstico técnico se traduce de forma directa en la realidad que enfrentan los sectores asalariados, los jubilados y las pequeñas pymes del mercado interno. Diversos informes de centros de estudios ligados al movimiento obrero y al campo popular vienen denunciando que la caída real del salario y el poder de compra no tiene precedentes cercanos en la historia democrática del país.
El congelamiento de las paritarias frente a la disparada de los precios en los servicios públicos dolarizados, el transporte y los alquileres está configurando un escenario donde incluso los trabajadores registrados caen bajo la línea de la pobreza. Mientras el relato oficial habla de estabilización, la economía real sufre una recesión inducida que destruye puestos de trabajo y asfixia al comercio de cercanía.
Para Horacio Rovelli, el plan económico libertario no busca la modernización del país, sino una regresión histórica hacia un modelo agroexportador y extractivista primario. A través de la desregulación absoluta y la apertura indiscriminada de importaciones, se busca quebrar la matriz industrial sustitutiva que históricamente garantizó empleo de calidad y movilidad social ascendente en la Argentina.
La contracara de la entrega de los recursos naturales estratégicos —como el litio, el gas, el petróleo y los minerales— es la pauperización de la mano de obra local. Sin políticas activas de defensa del mercado interno, la soberanía monetaria y la distribución equitativa de la riqueza, la economía argentina se encamina hacia una concentración extrema donde pocos ganan fortunas en el circuito financiero y las mayorías quedan marginadas.
Fuente original: Análisis económico de Horacio Rovelli sobre la coyuntura nacional.