La irregularidad en créditos a familias lleva 19 meses en alza y ya es la más alta desde la salida de la Convertibilidad, según datos oficiales.
Morosidad en Argentina 2026: la mora bancaria llegó a 12,7%, la más alta en dos décadas, y dejó a 7 millones de argentinos fuera del crédito.
En Orsai // Sábado 18 de julio de 2026 | 09:37
18/07/2026 - La morosidad en los créditos a familias llegó a 12,7% en mayo, la decimonovena suba mensual consecutiva y el nivel más alto desde la salida de la Convertibilidad. El deterioro no se limita a los bancos: en las entidades no financieras, que agrupan a las fintech, la mora saltó a 32,2%. La crisis ya dejó a casi 7 millones de personas fuera del sistema formal de crédito.
Hace apenas 19 meses, en octubre de 2024, la irregularidad general era de 2,5%. La mora se multiplicó por más de cinco en ese lapso, de la mano de la caída del poder adquisitivo: ante ingresos que no alcanzan, muchas familias tomaron deuda para sostener su consumo, a la espera de una recuperación salarial que no llegó.
A esto se sumaron tasas de interés que corren por encima de los ingresos reales y de la inflación, y la desaparición del mecanismo que en otros momentos de alta inflación licuaba rápido las deudas en pesos. El resultado es un endeudamiento que se volvió impagable para una porción creciente de la población, un diagnóstico que compartieron el economista Alfredo Zaiat y el periodista Pablo Ibáñez en una entrevista emitida por Truco Gallo TV.
El impacto es más fuerte entre los jóvenes: la irregularidad llega al 42,8% entre los deudores de 18 a 25 años y al 39,3% entre los de 26 a 35, según el informe de la consultora 1816, que replica la metodología oficial del Banco Central. Zaiat vinculó parte de ese fenómeno a préstamos tomados con facilidad a través de aplicaciones, en algunos casos ligados a apuestas virtuales.
El problema golpea con más intensidad en el norte y en Cuyo. San Juan encabeza el ranking de mora entre familias con 35,2%, seguida por Catamarca (34,2%), San Luis (34,1%) y La Rioja (34%), de acuerdo con un relevamiento de la consultora Analytica. En el extremo opuesto, la Ciudad de Buenos Aires tiene el nivel más bajo, con 16,1%.
La provincia de Buenos Aires, que concentra más de un tercio de los deudores del país, muestra además una brecha interna: la mora llega al 30,5% en los municipios del Conurbano, contra 23,1% en el resto del territorio bonaerense, una diferencia que golpea de lleno a buena parte de los lectores de este diario.
La mora también avanza entre las empresas. La cartera irregular trepó a 3,1% del total adeudado, frente a 0,9% un año atrás, y la cantidad de firmas clasificadas como "deudoras irrecuperables" llegó a 21.948, un 65% más que doce meses antes, según un informe del Instituto Argentina Grande con datos del BCRA. En paralelo, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron 341.396 puestos de trabajo registrados y cerraron 28.262 empresas empleadoras, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
La crisis de endeudamiento también golpea la salud mental. Un informe de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 58,69% de las personas relevadas tiene problemas para dormir y que el 52,40% atraviesa una crisis personal o vital, en la mayoría de los casos asociada a preocupaciones económicas. El 43,44% señaló que las dificultades económicas son el principal obstáculo para acceder a un tratamiento psicológico.
Ibáñez y Zaiat remarcaron en su columna que quien hoy no puede pagar sus deudas es responsable de su situación, pero no el culpable: la causa, señalaron, está en el rumbo de la política económica desde comienzos de 2024. Para millones de familias argentinas, la salida del sistema de crédito formal ya es un dato consumado, con consecuencias que recién empiezan a medirse.