La Comisión Nacional de Energía Atómica sufrió un centenar de despidos que podrían llegar a 170. Mientras los trabajadores protestaban contra el ajuste, Gendarmería intervino dentro de la sede central del organismo. Desde los gremios aseguran que el recorte forma parte de una estrategia que debilita uno de los pilares del desarrollo científico y nuclear argentino.
Redacción // Miercoles 01 de julio de 2026 | 06:33
Los gremios denuncian un desmantelamiento sistemático de la Comisión Nacional de Energía Atómica y advierten sobre el impacto en la investigación, la medicina nuclear y la soberanía tecnológica.
El Gobierno de Javier Milei despidió a un centenar de trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), aunque los gremios advierten que la cifra podría llegar a 170 cesantías. La decisión profundiza un proceso que, según denuncian los trabajadores, ya provocó la pérdida de unos 500 especialistas y una reducción del 45,4% del presupuesto del organismo desde el inicio de la gestión.
La CNEA no solo desarrolla tecnología nuclear: también produce radioisótopos utilizados para el diagnóstico y tratamiento del cáncer, investiga reactores nucleares y administra conocimientos estratégicos sobre el uranio, un recurso considerado clave para el futuro energético del país.
La protesta de los empleados terminó con la intervención de Gendarmería Nacional, que ingresó a la sede central del organismo para desalojar la permanencia de los trabajadores. Delegados denunciaron empujones, golpes y un operativo para escoltar al presidente de la CNEA, Martín Porro, fuera del edificio sin brindar explicaciones.
Los gremios sostienen que no se trata únicamente de un ajuste presupuestario. Afirman que existe un proceso de desmantelamiento del plan nuclear argentino que podría facilitar el avance de empresas privadas sobre capacidades científicas y recursos estratégicos desarrollados durante más de siete décadas con inversión estatal. También cuestionan la reciente apertura del organismo para que compañías privadas puedan evaluar activos vinculados al sector nuclear y al uranio.
Mientras el Gobierno habla de impulsar la minería de uranio e integrar a la Argentina en la cadena global de suministro, los trabajadores advierten que el país pierde investigadores, conocimiento y capacidad tecnológica en un área considerada estratégica para la soberanía energética, el desarrollo científico y la salud pública.