En una reveladora entrevista, el especialista Nicolás Malinovsky alertó sobre el vaciamiento del sector nuclear argentino impulsado por el Gobierno. Denunció una sangría silenciosa del 30% de los ingenieros calificados debido a sueldos de miseria y advirtió que entregar el control de las centrales atómicas en un contexto de conflicto mundial "es un suicidio de país".
Alerta soberana: el especialista Nicolás Malinovsky advirtió sobre el vaciamiento técnico de las centrales atómicas Atucha y Embalse, y el riesgo de un remate multimillonario de los activos de Nucleoeléctrica (NASA).
En Orsai // Jueves 11 de junio de 2026 | 23:31
El plan de reforma del Estado y privatizaciones que instrumenta el Poder Ejecutivo ha puesto la mira sobre una de las joyas de mayor valor estratégico, científico y tecnológico del patrimonio nacional. En declaraciones brindadas al ciclo radial Tenemos la Palabra, conducido por Clara Murga en Metropolitana FM, el ingeniero electricista y especialista en el sector nuclear, Nicolás Malinovsky, lanzó una dura advertencia sobre el inminente remate de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), la empresa estatal encargada de operar las tres centrales atómicas del país (Atucha I, Atucha II y Embalse) que generan cerca del 7% de la energía eléctrica nacional.
Para el autor del libro "Crítica de la energía política", el proceso de transferencia al capital privado se está diseñando bajo una matriz que lesiona gravemente el patrimonio público. De acuerdo con proyecciones del sector energético, la infraestructura, el conocimiento acumulado y las capacidades operativas de NASA están siendo valuadas para su venta por una cifra escandalosa de **12.000 millones de dólares por debajo de su valor real de mercado y de reposición**.
Este esquema de liquidación de activos estratégicos repite el patrón observado en otras privatizaciones del sector, como la reciente entrega de Transener a grupos concentrados. “El gobierno, en lugar de ponerlo en valor, lo remata”, sintetizó Malinovsky, señalando que la venta parcial o total del paquete accionario no responde a criterios de eficiencia económica, sino a exigencias de recaudación de corto plazo y subordinación a agendas de desindustrialización.
Sin embargo, la privatización es solo la superficie de una crisis que ya se está ejecutando por abajo. Malinovsky, quien se desempeña en la gerencia de ingeniería de NASA, reveló un dato técnico alarmante: **la compañía ya perdió el 30% de su personal altamente calificado** desde el inicio de la actual gestión de gobierno.
Esta pérdida de capital humano no afecta a personal administrativo prescindible, sino a científicos, calculistas, físicos de reactores y cabezas de equipo con diez, quince o veinte años de experiencia en el manejo de tecnología atómica. El motor de este vaciamiento inducido son los salarios de miseria impuestos por el ajuste fiscal. “Un ingeniero junior en el sector nuclear está cobrando menos de 1,5 millones de pesos netos”, detalló el especialista, una cifra que empuja a los profesionales a emigrar al exterior o al sector privado, comprometiendo a mediano plazo la operación segura y la certificación internacional de las centrales.
El vaciamiento del ecosistema nuclear argentino arrastra también los proyectos que posicionaban al país a la vanguardia de América Latina:
Desde el análisis geopolítico y del pensamiento nacional, la entrega del átomo a corporaciones privadas extranjeras cruza una línea roja que trasciende la discusión fiscal. Las centrales nucleares requieren un control estricto del Estado por razones elementales de seguridad nacional y salvaguardas tecnológicas internacionales.
“Entregar algo tan valioso en términos de desarrollo científico tecnológico y tan peligroso en términos de administración, en un contexto mundial de guerra, es casi un suicidio de país”, sentenció Malinovsky. Al romper la integralidad del entramado nuclear y someter la generación de energía a la máxima ganancia de un oligopolio privado, el modelo actual renuncia a la soberanía energética y rifa 75 años de acumulación de conocimiento y prestigio internacional construido por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Contenido basado en la entrevista realizada por Clara Murga a Nicolás Malinovsky en el programa "Tenemos la Palabra" (Metropolitana FM 93.5).