En una profunda entrevista con Eduardo Aliverti, el prestigioso consultor político analizó la caída vertical en la imagen de Javier Milei. Advirtió que la tolerancia social entró en una fase de vértigo, que dos de cada tres argentinos desaprueban la gestión y que el impacto económico licuó definitivamente el discurso de la "herencia recibida".
Radiografía del descontento: los últimos datos de la consultora Zuban Córdoba exponen el quiebre del humor social, con un 65% de rechazo a la gestión oficial y una marcada caída en la credibilidad del relato económico.
En Orsai // Domingo 07 de junio de 2026 | 23:24
El blindaje comunicacional y el ecosistema digital que construyó el oficialismo para sostener las medidas de ajuste fiscal están encontrando un límite estructural infranqueable: la realidad material de los hogares. En una reveladora entrevista concedida al periodista Eduardo Aliverti en el ciclo Dos de Copas, el reconocido estratega y titular de la consultora Zuban Córdoba, Gustavo Córdoba, desmenuzó con rigurosidad técnica las variables que explican el drástico cambio de clima en la opinión pública argentina y decretó el agotamiento del relato libertario.
Para el analista político, la administración de Javier Milei ha ingresado en una fase de "vértigo" caracterizada por la pérdida absoluta de su principal herramienta defensiva: la apelación a la pesada herencia. Según Córdoba, la ventana de tiempo donde la sociedad aceptaba responsabilizar exclusivamente al pasado por las penurias del presente se ha cerrado de manera definitiva para la mayoría de la población.
“El Gobierno perdió el control de la agenda pública y su imagen cae de forma casi vertical”, advirtió el consultor, explicando que cuando la principal preocupación de los ciudadanos pasa a ser, de forma unánime, el temor a no llegar a fin de mes o la pérdida concreta del empleo, las estrategias de distracción digital implementadas por los voceros oficiales pierden total eficacia real.
Lejos de los esquemas de optimismo que difunden las cuentas oficiales en las redes sociales, los datos que arrojan los monitoreos de opinión pública exponen un escenario de fuerte rechazo. Córdoba detalló que la desaprobación de la gestión presidencial se consolidó en niveles críticos, alcanzando a dos de cada tres argentinos.
El estudio demográfico revela además fisuras internas muy profundas en el núcleo de apoyo libertario. Uno de los datos más salientes es la marcada brecha de género: el rechazo hacia la figura de Milei y las políticas del ministro Luis Caputo es 10 puntos superior en el segmento femenino, un fenómeno ligado directamente a que las mujeres absorben de manera más inmediata la presión de administrar la economía del hogar frente a los tarifazos y la escalada en el precio de los alimentos básicos.
Córdoba también analizó la composición del núcleo duro que todavía sostiene al oficialismo, describiéndolo como un fenómeno fuertemente atomizado en jóvenes varones radicalizados en entornos digitales —la denominada "manósfera"—. Sin embargo, advirtió que la insensibilidad del modelo económico ha comenzado a erosionar incluso a los sectores de ingresos medios y bajos que votaron una expectativa de cambio y hoy se encuentran en una delicada situación de supervivencia económica.
De acuerdo con las últimas mediciones de la consultora, un aplastante 71,2% de los encuestados manifiesta la necesidad de un cambio de rumbo en la conducción del país. No obstante, el director de Zuban Córdoba señaló que este masivo descontento aún no encuentra un liderazgo opositor unificado que condense y ordene la representación política, configurando un escenario de "empate de debilidades" donde la terca realidad de la crisis económica avanza mucho más rápido que el armado de las alternativas políticas institucionales.
Fuente original: Declaraciones y análisis de Gustavo Córdoba en diálogo con Eduardo Aliverti.