El fin de semana Mauricio Macri tuvo que enfrentar una manifestación de repudio por las medidas económicas que encaró desde el primer minuto de su gestión. La repuesta del Presidente fue la típica a quien fomenta el odio contra los que piensan diferente.
Pep - Redacción En Orsai // Lunes 15 de febrero de 2016 | 09:50
El acto fue en la presentación de un tramo del electrificado del ferrocarril Roca. Cuando el presidente se dirigía a la estación Bernal y saludaba por la ventana, unos manifestantes le mostraron pancartas en rechazo a sus políticas.
Pese al mal trago, el mandatario aseguró para quienes estaban dentro de la formación que “Cristina mandó a los suyos”.
Pero no contento con eso, lanzó una furibunda amenaza y sostuvo que esos manifestantes iban a ser despedidos en los próximos días.
Lo que comprueba la imagen y las declaraciones es uno de los motivos predilectos para encarar el ajuste en los trabajadores públicos. Los despidos se extienden en todas las ramas del Estado para quienes manifestaron su acercamiento con el kirchnerismo.
La persecución ideológica es moneda corriente entre los trabajadores públicos y el propio Presidente no tiene ningún problema en hacerlo explicitico.
El economista Andrés Asiaín alertó sobre el lobby bancario para otorgar créditos en dólares a quienes ganan en pesos. Por qué esta medida, sumada al uso de depósitos para pagar deuda, podría desatar una crisis bancaria similar a la de 2001.
En un discurso histórico en Davos, Mark Carney anunció que el mundo ya no se rige por reglas, sino por la coacción de las potencias. Por qué las "naciones medias" deben dejar de fingir y buscar una autonomía estratégica urgente.








