El economista Andrés Asiaín alertó sobre el lobby bancario para otorgar créditos en dólares a quienes ganan en pesos. Por qué esta medida, sumada al uso de depósitos para pagar deuda, podría desatar una crisis bancaria similar a la de 2001.
El economista Andrés Asiaín (CESO) señala que el Gobierno busca usar los dólares de los ahorristas para cumplir con el FMI y sostener el tipo de cambio.
enorsaionline@gmail.com // Domingo 22 de marzo de 2026 | 10:24
En una entrevista exclusiva con Canal Abierto , el economista Andrés Asiaín , director del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), lanzó una advertencia que encendió todas las alarmas en el sistema financiero. Según Asiaín, existe un fuerte lobby bancario y una necesidad oficial de "manotear" los depósitos de los ahorristas que podrían derivar en una situación de corralito bancario similar a la tragedia de 2001.
El núcleo del peligro reside en la intención de desregular el otorgamiento de créditos en dólares para permitir que personas con ingresos en pesos puedan endeudarse en moneda extranjera [00:39]. "El problema es que si el día de mañana hay una devaluación, los deudores verían crecer su deuda pero no sus ingresos, entrando en cesación de pagos masivos", explicó Asiaín [00:52].
Asiaín detalló un mecanismo técnico perverso: cuando un banco otorga un crédito en dólares a alguien que gana en pesos, en realidad le acredita pesos. Para ello, el banco cambia los dólares de los ahorristas por pesos en el Banco Central [03:18]. Esto permite que el Gobierno calcule esos dólares como "reservas netas" para cumplir con el FMI, financiar la fuga de capitales o pagar deuda pública [03:39].
El riesgo para el ahorrista es doble:
Este diagnóstico sobre la fragilidad del sistema financiero se suma a la advertencia de Carlos Melconian sobre la inviabilidad del esquema cambiario actual , subrayando que la calma financiera es puramente cosmética.
Consultado sobre la persistencia de la inflación, que se ha estancado en un piso del 3% mensual a pesar del ajuste, Asiaín explicó que el paso del sistema de "tablita" al de bandas cambiarias introdujeron una volatilidad que los precios captan rápidamente al alza pero nunca a la baja [12:06].
"Cuando el dólar sube, los precios suben; cuando el dólar baja, los precios no bajan de la misma manera. Esto genera una inflación estructural", señaló el economista [12:21]. Para Asiaín, el Gobierno está intentando compensar el alza internacional del petróleo —producto de la guerra en Medio Oriente— con una apreciación cambiaria extrema (dólar barato), una jugada que calificó de "riesgosa" porque asfixia aún más a la industria nacional [13:21].
Esta destrucción del aparato productivo es una "epidemia" que ya fue denunciada en En Orsai a través del informe de Federico Poli sobre el cierre de establecimientos .
Hacia el final de la charla, Asiaín destacó una contradicción flagrante en el discurso libertario: para evitar que la inflación internacional se dispare, el Gobierno está usando a YPF como fijadora de precios testigo para no trasladar la suba del crudo a los surtidores [15:19].
“Es una política super heterodoxa aplicada por un gobierno que se dice ortodoxo”, ironizó. Sin embargo, advirtió que esta herramienta no será suficiente para reactivar el consumo ni el empleo, que hoy se refugia en la informalidad y el trabajo de plataformas ante la pérdida masiva de puestos en el sector formal [17:40].
La advertencia de Asiaín es un llamado a la memoria: romper las normas prudenciales que nacieron tras la crisis de 2001 es abrir la puerta a un nuevo desastre. "Las corridas cambiarias se podrían transmitir y complementar con corridas bancarias", sentenció el economista [05:31]. En un escenario donde el Gobierno prioriza las metas del FMI por sobre la seguridad de los ahorros argentinos, la vigilancia social y periodística es la única barrera contra un nuevo corralito.
Fuente original: Canal Abierto - Entrevista a Andrés Asiaín .