A pesar de repetir sus promesas de fidelidad, el cordobés Luis Juez no deja de reventarle globos a Macri. Luego de aceptar todos los condicionamientos que le impuso el alcalde porteño en su propia provincia, Juez volvió sobre sus pasos y tomó la decisión de disputarle la intendencia de la ciudad de Córdoba al radical Ramón Mestre (Hijo) y rompió la “triple alianza” que Mauricio había tejido con la UCR y el juecista Frente Cívico con un delicado equilibrio de candidaturas y sin disputas internas.
Por Ángel Lisboa // Jueves 30 de julio de 2015 | 12:03
Con Macri y con el radicalismo hicimos un acuerdo para las elecciones provinciales
Ahora, Juez juró que “me voy a matar para que Macri sea presidente” y que renunciará a la banca del senado si es electo en la boleta que encabeza por la alianza Cambiemos en Córdoba, aunque advirtió que ese lugar es para su partido y que asumiría en su reemplazo el primer suplente del Frente Cívico, Heriberto Martínez. Algo, que Macri no está dispuesto a aceptar y quiere sentada en el Senado a su candidata Laura Rodríguez Machado, la ex secretaria de Economía y Finanzas del ex funcionario menemista Germán Kammerath durante su gestión como intendente de Córdoba, a la que Juez combatió y sucedió.
Su filosa lengua le trajo más de un problema, pero tampoco fue un inconveniente para Juez si había que guardarla para alcanzar sus propios objetivos. Había denostado por igual al gobernador José Manuel de la Sota, a Macri y a los radicales cordobeses Oscar Aguad y Mestre. Pero en su propuesta de terminar con el delasotismo en la provincia, terminó por pactar un acuerdo con Macri y la UCR, que no fue fácil. Macri terminó de concretar su alianza cordobesa en sus oficinas de alcalde porteño con la convicción política de las encuestas que había pagado: el más macristas de los radicales, Aguad, sería el candidato a gobernador en compañía de su pollo, el diputado Pro y ex árbitro “La Coneja” Baldassi como compañero de fórmula; Mestre no tendría competencia interna para intentar retener la intendencia de Córdoba; y Juez, sería el jefe de la campaña de Juntos por Córdoba, y el primer candidato a senador en las elecciones generales.
Pero la derrota ante el delfín delasotista, Juan Schiaretti, desempolvó viejos rencores. Sobre la hora, Juez presentó su candidatura a intendente de Córdoba en un impensado frente común con la ex mujer de De la Sota, Olga Ruitort, en una boleta en la que también es candidato a concejal, por si las cosas no le van tan bien como supone, en las elecciones del 19 de septiembre. Juez rompió la Triple Alianza y los radicales pusieron el grito en Buenos Aires.
“Con Macri y con el radicalismo hicimos un acuerdo para las elecciones provinciales” del 5 de julio “que no incluía las elecciones municipales”, aclaró Juez. Y juró que “me voy a matar para que Macri sea presidente”, dijo que defenderá los votos de Macri como los radicales de Ernesto Sanz en la interna de Cambiemos el 9 de agosto.
Claro, que su postura abrió otro frente de tormenta con Mauricio. “No estoy jugando con doble candidatura. El problema es que las listas ya están oficializadas y no se puede modificar, pero está claro que la banca de senador es un espacio que corresponde al Frente Cívico, por lo tanto cuando terminen las elecciones voy a renunciar para asumir como intendente y Heriberto Martínez (presidente del Frente Cívico), como primer suplente, va a asumir mi banca”, explicó Juez.
Claro que Macri no piensa igual. Juez rompió el pacto y Mauricio quiere a Rodríguez Machado –ex menemista, abogada ligada a los sectores empresarios y miembro del Tink Tank macrista Fundación Pensar— asuma la banca en el Senado. Ahora, Macri quiere asegurarse que Juez concrete su renuncia, mientras que el actual senador dice que tendrá que esperar hasta las elecciones de octubre.
El único final feliz de esta disputa es que Cambiemos gane en Córdoba y se lleve las dos bancas de senadores nacionales por la provincia. Si no, habrá una fuerte disputa. Si Cambiemos logra una banca en el Senado nacional por la minoría, esta le correspondería a Juez, que en caso de renunciar le correspondería –como afirman en PRO— a Rodríguez Machado, segunda en la lista y no al juecista Martínez como suplente. La disputa y los dolores de cabeza para Macri en Córdoba aun no han terminado.