Se trata de un proceso judicial por la evasión del impuesto a las ganancias. Mientras es juzgado por delitos de lesa humanidad el máximo tribunal lo condenó al pago del tributo.
Néstor Espósito para Infojus // Lunes 21 de octubre de 2013 | 15:38
La Corte Suprema dejó firme un fallo que ordena al empresario Carlos Pedro Blaquier a pagar unos 600 mil pesos del Impuesto a las Ganancias, que el acusado debe al Estado desde el año 2000.
La Afip emitió el 21 de setiembre de 2006 la resolución 15/2006 determinando de oficio "la obligación del contribuyente en el Impuesto a las Ganancias" e intimándole el pago de “40.694,23 pesos en concepto de impuesto por el periodo 2000, 66.575,76 por los intereses resarcitorios que se liquidan y 528.486,96 equivalente al 70% del Impuesto por el período 2000- presuntamente omitido, por la multa que se aplica”.
Blaquier había pagado el impuesto a las Ganancias por ese período. Pero había deducido el monto final lo correspondiente al Impuesto a los Bienes Personales “correspondiente a las tenencias accionarias que dieron origen al pago de dividendos”, es decir las acciones que le generaban una renta.
El empresario -procesado por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura en Jujuy- apeló la decisión de la AFIP argumentando que “el impuesto sobre los bienes personales originado en la tenencia de acciones de sociedades anónimas, constituidas en el país, son deducibles“.
El 29 de agosto de 2011, la Sala C del Tribunal Fiscal de la Nación, con las firmas de Esteban Juan Urresti, Adriana Adorno y Juan Carlos Vicchi, le dio la razón. Y determinó que nada debía por el período reclamado.
El ente recaudador apeló la decisión y el 9 de abril pasado la Sala Cuarta de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal volvió a dejar vigente el reclamo de la Afip.
El caso llegó a la Corte Suprema, que finalmente el 15 de octubre pasado, con las firmas de los ministros Enrique Petracchi, Juan Carlos Maqueda, Raúl Zaffaroni y Carmen Argibay, declaró “inadmisible” el planteo de Blaquier. “No tuvieron ganas de ocuparse del tema”, se quejó la abogada Argüello.
Blaquier quedó así obligado a pagar el impuesto que le exigió la Afip hace siete años.