Si bien su figura se volvió una referencia de la oposición en la Corte Suprema, Fayt desairó a macristas y radicales. Mientras la oposición niega un consenso con el gobierno para reemplazar a Zaffaroni, Fayt planteó: "Sería deseable tener cinco miembros".
Andrés Brown Redacción En Orsai // Miercoles 05 de noviembre de 2014 | 11:59
No tenemos a quién nombrar por ahora. Esperemos a ver qué dice el Gobierno
El ministro, de 96 años, se refirió así a la situación planteada por la composición de la Corte tras la renuncia de Raúl Zaffaroni. Y afirmó que “todavía no hubo reuniones” para tratar el reemplazo.
El ministro de la Corte Suprema de Justicia Carlos Fayt dijo hoy "sería deseable tener cinco miembros" en el alto tribunal, al tiempo que ratificó su permanencia en el cargo.
El magistrado, de 96 años, se refirió así a la situación planteada por la composición de la Corte tras la renuncia de Raúl Zaffaroni, a partir del próximo 31 de diciembre.
En ese marco, Fayt indicó que “todavía no hubo reuniones” para tratar el reemplazo de Zaffaroni.
“No tenemos a quién (nombrar) por ahora. Esperemos a ver qué dice el Gobierno”, señaló el magistrado en declaraciones a Radio Del Plata.
Sobre su permanencia en el alto tribunal, pese a que se encuentra excedido en su edad para ejercer, dijo que su voluntad es seguir en el cargo: “Sí, sigo”, respondió en la entrevista.
Por ese mismo, alegó que “no” comparte la decisión de Zaffaroni de dejar su cargo.
Así, el juez supremo favorito de la oposición le provocó un desaire a radicales, macristas y massistas, que habían adelantado su rechazo a colaborar con el gobierno para intentar consensuar un reemplazante para Zaffaroni.
"No hay que discutir el nuevo juez" del máximo tribunal porque este "es un gobierno de salida" y corresponde que lo haga "un gobierno nuevo", había afirmado ayer Mauricio Macri.
Paradójicamente, ayer los legisladores PRO habían distinguido a Fayt como "Personalidad Destacada en el ámbito de las Ciencias Jurídicas". Pero el veterano juez no correspondió el reconocimiento con una opinión que legitima el cerrado rechazo opositor.