El presidente Mujica confirmó la inminente llegada a Uruguay de presos de Guantánamo (especie de cárcel sin regulación), a partir de un acuerdo con los Estados Unidos. El objetivo es respetar los DDHH.
Andrés Brown - Redacción En Orsai // Jueves 27 de marzo de 2014 | 13:13
"De mi parte no sigue ninguna polémica. Es un asunto cerrado, a trabajar y a otra cosa", sentenció el mandatario uruguayo José Mujica, que denunció que la oposición esta "cargando" contra cualquier tema "para crear un conflicto artificial".
El mandatario transmitió un mensaje de tranquilidad a la comunidad judía -que había manifestado su preocupación al respecto- y sostuvo que los presos que serían acogidos se someten a una "larga y profesional evaluación" y son de "baja peligrosidad".
Los presos que llegarán al país serían entre 4 y 6, según citó el diario El País local, y puede que Uruguay necesite ajustar su marco legal si se determina que los reos no pueden salir del territorio por determinado plazo.
Ayer, el senador Sergio Abreu planteó en la Comisión de Defensa de la Cámara alta que el Servicio de Inteligencia brinde información, aunque sea reservada, sobre los antecedentes de las personas que eventualmente vendrían.
Guantánamo es un una suerte de campo de concentración de alta seguridad situado en la base naval que Estados Unidos tiene en una bahía de Cuba. Ante esa situación, a todas luces irregular, Mujica (ex tupamaro que pasó casi 15 años de su vida en prisión) planea dar un marco de respeto a los derechos humanos de los detenidos.