
Pocas ciudades del conurbano combinan historia, naturaleza y oportunidades como San Fernando. A 30 kilómetros de Capital, este rincón de la zona norte viene ganando terreno entre inversores que buscan algo distinto.
Casa en San Fernando, Buenos Aires, Argentina.
Miercoles 25 de junio de 2025 | 07:38
La búsqueda de casas en venta en San Fernando ya no es solo cosa de familias del lugar. Cada vez más porteños y aledaños descubren las ventajas de una ciudad que creció sin prisa, conservando lo mejor de su esencia original.
El virrey Rafael de Sobremonte fundó San Fernando de la Buena Vista en 1806. El lugar era estratégico entonces y lo sigue siendo ahora. En 1821 se convirtió en partido, luego en ciudad allá por 1909. Pero los números oficiales no cuentan toda la historia.
San Fernando tiene algo único: una parte está en tierra firme (23 km²) y otra buena porción se extiende por las islas del Delta (950 km²). Esa dualidad marca todo. Se puede vivir en zona urbana ya los diez minutos estar navegando por arroyos rodeados de verde puro.
La inspiración náutica viene de lejos. En 1972 la declararon Capital Nacional de la Náutica, y no fue marketing. Acá se concentra un porcentaje alto de las empresas argentinas del rubro. Astilleros, clubes, servicios... todo un ecosistema que genera trabajo genuino.
Los trenes son una muy buena opción para conectarse entre San Fernando y la Capital Federal. Tres ramales del Mitre pasan por acá: el que va a Tigre, el de Capilla del Señor y el del Delta. Sumando el Tren de la Costa para los días lindos. Por ruta se encuentra la Panamericana (Acceso Norte) que lleva directo a Capital o al interior.
Las rutas 202 y 197 conectan con el oeste del conurbano. El aeropuerto internacional maneja vuelos chárter y diplomáticos. No es Ezeiza, pero suma puntos.
Esta variedad de opciones le viene bien a quien evalúa casas en venta en San Fernando, sea para vivir o invertir. Nadie quiere quedarse aislado, menos en la zona norte donde la movilidad es clave.
El último censo marcó 171.616 habitantes. En 2010 eran 163.240, o sea que crecieron pero sin una aceleración desmedida, marcando un desarrollo ordenado.
La economía local no depende de un solo rubro. Los comercios mueven el 53,96%, los servicios el 33,29% y la industria aporta el 12,66%. Empresas como Fate, Avon, Molinos y GlaxoSmithKline tienen plantas aquí, por lo que hay variadas fuentes de trabajo. Para quien busca casas en venta en San Fernando, esta diversidad económica es una señal de tranquilidad.
En 2019 inauguraron la costanera nueva. Se suma a las 53 plazas y plazoletas que ya existían. Pero el golpe maestro llegó en 2020: el municipio recuperó casi 10 hectáreas que estaban abandonadas del Estado Nacional. Las convirtieron en reserva ecológica con salida al río.
Las islas del delta son Reserva de Biosfera UNESCO desde 2000, un reconocimiento internacional por la riqueza natural del lugar. Pocos barrios del conurbano pueden presumir algo así.
El Palacio Sans Souci lo diseñó René Sergent, un arquitecto francés, entre 1914 y 1918. Estilo neoclásico puro. La Quinta "El Ombú" la construyó Joaquín Mariano Belgrano Villarino en 1880. La Quinta Santa Cecilia de los Jacobé hoy es museo.
Estos edificios no son postales nomás. Marcan barrios, dan carácter, mantienen valores inmobiliarios. Una casa cerca de patrimonio histórico bien conservado suele resistir mejor las crisis y mantener su valor.
San Fernando junta cosas que cuesta encontrar juntas: buena ubicación, conexiones múltiples, economía diversa, mucho verde y edificios con historia.
El saldo está claro. Ciudad tranquila con historia, conectividad que funciona y la posibilidad de escaparse al delta cuando uno se cansa del cemento. Para familias que quieren calidad de vida sin morir en el intento, San Fernando viene pisando fuerte.