La Cámara de Casación Bonaerense rechazó un hábeas corpus presentado por el cura Julio César Grassi en el que reclamaba su libertad, por lo que seguirá preso condenado por abuso sexual de menores.
Miercoles 22 de enero de 2014 | 22:31
En su resolución, los jueces Martín Ordoqui y Jorge Hugo Celesia calificaron de “inadmisible” el pedido de Grassi, a la vez que ratificaron que la decisión de que continúe detenido se debe al peligro de que se profugue si recobrara la libertad.
Grassi está detenido en el penal de Campana y ahora su defensa tiene la última oportunidad de apelar la denegatoria de libertad ante la Suprema Corte Bonaerense mientras la Corte Suprema de Justicia de la Nación resuelve si hace lugar a su pedido de revisar el fallo a 15 años de prisión, que ya fue confirmado por la Cámara de Casación Bonaerense y la Corte provincial.
El 30 de diciembre de 2013 la Cámara Penal de Morón rechazó también la apelación presentada por la defensa del sacerdote contra la resolución por la que se dictó la prisión preventiva.
Condenado hace cinco años por abuso sexual agravado de menores a su cargo en dos oportunidades, Grassi logró gozar hasta octubre pasado de un régimen de una libertad vigilada merced a diversas chicanas judiciales.
La detención, ordenada por el tribunal de Morón que lo condenó, sobrevino luego de que se comprobó que había violado la prohibición de ingresar a la Fundación Felices los Niños, donde ocurrieron los hechos, y de que los tribunales superiores ratificaron el fallo.
El economista Emanuel Álvarez Agis analizó el "trilema" de Milei: por qué el Gobierno sacrifica la actividad económica para acumular reservas y bajar precios, y el riesgo de una apertura comercial "suicida" ante China.
En base a la investigación publicada en el newsletter La Justa de la abogada y periodista Natalia Volosin.








