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La clase media argentina se desangra: un estudio pinta un cuadro sombrío del país

La clase media argentina, otra pilar de la sociedad, se encuentra en un estado de virtual extinción. Un reciente estudio de la consultora Reyes Filadoro revela que el 78% de los habitantes del Conurbano bonaerense se autoidentifica como clase baja o media-baja, evidenciando una profunda crisis social y económica que desafía los discursos oficiales.

La clase media argentina se desangra: un estudio pinta un cuadro sombrío del país

entrevista radial // Domingo 20 de octubre de 2024 | 11:37

El sueño argentino de ascender socialmente y consolidar una clase media próspera parece haberse desvanecido. Un nuevo estudio de la consultora Reyes Filadoro arroja cifras alarmantes sobre la situación socioeconómica del país: el 78% de los habitantes del Conurbano bonaerense, un bastión histórico del peronismo y un termómetro de la realidad nacional, se autopercibe como clase baja o media-baja .

Este dato crudo y contundente contrasta con los discursos oficiales que intentan pintar un panorama más optimista. Sin embargo, la realidad que viven millones de argentinos es muy distinta. La inflación galopante, la pérdida del poder adquisitivo, la precarización laboral y la creciente desigualdad han erosionado el tejido social y empujado a amplios sectores de la población hacia la pobreza o la vulnerabilidad.

Los resultados de la encuesta de Reyes Filadoro no hacen más que confirmar lo que muchos argentinos ya viven en carne propia: la dificultad para acceder a una canasta básica de alimentos, la imposibilidad de pagar servicios esenciales como la salud y la educación, y la creciente Sensación de incertidumbre y frustración.

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"La clase media argentina está desapareciendo a pasos agigantados", afirma Florencia Filadoro, consultora de Reyes Filadoro. "Las personas están perdiendo su capacidad de consumo, postergando proyectos de vida y viendo cómo se deteriora su calidad de vida".

La situación se agrava aún más cuando se contrasta con los discursos oficiales que insisten en hablar de crecimiento económico y recuperación. La brecha entre el discurso y la realidad genera un profundo sentimiento de desconfianza y malestar social.

"El gobierno parece vivir en una realidad paralela", señala Filadoro. "Los datos duros muestran una situación crítica, mientras que desde el poder se insiste en una relación que no se corresponde con la experiencia de la mayoría de los argentinos".

La crisis de la clase media tiene profundas implicancias políticas y sociales. La pérdida de la movilidad social, la fragmentación del tejido social y el aumento de la desigualdad son factores que pueden generar inestabilidad y conflictos.

Es urgente que el gobierno y los actores políticos en general tomen conciencia de la gravedad de la situación y adopten medidas concretas para revertir esta tendencia. Se necesitan políticas públicas que promuevan el crecimiento económico con inclusión social, que generen empleo de calidad y que garanticen el acceso a servicios básicos para todos los ciudadanos.

La clase media argentina no es solo un sector socioeconómico, sino también un pilar fundamental de la democracia y la estabilidad del país. Su desaparición representa una amenaza para el futuro de toda la nación.

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