EL RECORTE QUE DUELE

Milei Desmantela los Juegos Evita: Una competencia popular transformada en elitista y excluyente

Leandro Lurati denuncia el desinterés del Gobierno Nacional por el deporte al anunciar la transformación de los Juegos Evita en una competencia elitista y exclusiva.

Milei Desmantela los Juegos Evita: Una competencia popular transformada en elitista y excluyente

Osvaldo Peralta // Miercoles 29 de mayo de 2024 | 10:47

El deporte en Argentina está en peligro. El Gobierno Nacional, encabezado por Javier Milei, ha decidido desmantelar uno de los pilares fundamentales del desarrollo deportivo y social del país: los Juegos Nacionales Evita. Este evento, que se ha celebrado anualmente desde 2008 bajo el mandato de Cristina Fernández de Kirchner y que el año pasado cumplió 75 años, está siendo irreconociblemente alterado bajo el pretexto de una reestructuración hacia los "Juegos de Alto Rendimiento". Esta decisión ha sido ferozmente criticada por Leandro Lurati, Subsecretario de Deportes del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, quien usó su cuenta de Twitter para expresar su indignación y revelar las devastadoras implicaciones de este cambio.

Lurati denunció que, tras casi seis meses de incertidumbre, el Secretario de Deportes Daniel Scioli comunicó la decisión de modificar la estructura de los Juegos Evita, un cambio que no solo implica un cambio de nombre sino también una profunda alteración en su esencia y propósito. Según Lurati, esta transformación revela un total desinterés por el deporte inclusivo y formativo que históricamente ha caracterizado a esta competencia. La primera señal de esta falta de compromiso es la reducción de disciplinas y categorías, lo que se traduce en una disminución del 70% en la convocatoria de deportistas. Esto afecta directamente a miles de jóvenes federados y federadas de todo el país, quienes necesitan de estos torneos para desarrollarse y clasificarse para competiciones internacionales.

La política destructiva del gobierno de Milei no solo afecta a los participantes, sino que también pone en evidencia una alarmante desconexión con los valores fundacionales de los Juegos Evita. Esta competencia ha sido siempre un símbolo de inclusión y desarrollo social, permitiendo que jóvenes de todas las provincias, sin importar su nivel socioeconómico, participen en un evento nacional de gran envergadura. Sin embargo, con la nueva dirección impuesta por el Gobierno Nacional, se está promoviendo una visión elitista del deporte, dejando de lado a aquellos que más necesitan de estas oportunidades para progresar.

 

 

En contraposición, la gestión de Axel Kicillof en la Provincia de Buenos Aires ha demostrado un compromiso inquebrantable con el desarrollo deportivo. Los Juegos Bonaerenses han batido récords de participación, con más de 470.000 inscriptos en 2024, mostrando una clara apuesta por el deporte inclusivo y accesible para todos los jóvenes. Este contraste entre las políticas provinciales y nacionales subraya las diferencias abismales en la visión y gestión del deporte.

Además de recortar la participación, el Gobierno Nacional ha decidido desentenderse de los gastos de transporte, hotelería y alimentación de los participantes. Este abandono financiero es particularmente devastador para las provincias más alejadas o con menores recursos, que ahora deberán hacer un esfuerzo presupuestario mucho mayor para poder garantizar la participación de sus jóvenes en los Juegos. En un gesto de solidaridad, Lurati expresó el apoyo de la Provincia de Buenos Aires a estas provincias, condenando la falta de compromiso del gobierno central y resaltando la importancia de mantener el espíritu original de los Juegos Evita.

Este desmantelamiento de los Juegos Evita no es un hecho aislado, sino que forma parte de un patrón más amplio de desguace de las capacidades estatales que hemos visto desde la llegada de Milei al poder. La pérdida de espacios de desarrollo social y deportivo es solo una faceta de una política que busca reducir el tamaño del Estado a toda costa, sin considerar las consecuencias para la población. Esta visión anarquista, que promueve el caos y la desregulación, está generando un clima de incertidumbre y desprotección que afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad.

El impacto de estas decisiones es profundo y duradero. Los Juegos Evita no solo son una competencia deportiva, sino un símbolo de unidad y progreso para miles de jóvenes argentinos. Al reducir su alcance y accesibilidad, el Gobierno Nacional está negando a estos jóvenes la oportunidad de crecer, aprender y competir en un entorno de igualdad y camaradería. Esta política miope no solo perjudica a los deportistas, sino que también mina la cohesión social y el desarrollo integral de la juventud.

En conclusión, la transformación de los Juegos Evita en los "Juegos de Alto Rendimiento" bajo la administración de Javier Milei es una decisión que refleja una profunda falta de visión y compromiso con el deporte y la juventud argentina. Esta medida no solo desmantela una tradición de inclusión y desarrollo, sino que también pone en riesgo el futuro de miles de jóvenes deportistas. La respuesta de la Provincia de Buenos Aires, liderada por Axel Kicillof, muestra que hay alternativas y que es posible gestionar el deporte de manera inclusiva y efectiva. Es crucial que se reviertan estas decisiones y se restablezca el espíritu original de los Juegos Evita para garantizar un futuro de oportunidades para todos los jóvenes argentinos.

 

Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google+ Enviar a un amigo Imprimir esta nota
HOY
FERROBIARIOS

Maturano: "A la CGT parece que le gusta que Milei los denigre"

El secretario general de La Fraternidad, Sergio Sasia, expresó su preocupación por la falta de acción de la CGT frente a la emergencia pública en materia ferroviaria decretada por el Gobierno. Además, anticipó medidas de fuerza si no hay avances en las paritarias