El relator especial de la ONU para Libertad de Expresión, Frank La Rue, renovó su apoyo a la normativa al destacar que “garantiza el acceso de toda la sociedad a la propiedad de medios".
Lunes 02 de septiembre de 2013 | 12:49
“La LdSCA fue un tremendo avance para América latina porque establece que,efectivamente, todos los sectores de una sociedad, como sectores,deben tener acceso a la propiedad de medios propios de comunicación social” aseguró el guatemalteco Frank La Rue, en entrevista con el diario Página 12.
“El Estado debe ser garante de que, en búsqueda del bien común” indicó y precisó “La falla de todos los medios de comunicación social en todo el mundo, incluyendo América latina,es que progresivamente permitimos que fuera prevaleciendo la visión comercial”.
“El mercado sólo funciona con la lógica de rentabilidad y ganancia,que no es necesariamente la lógica del interés del común de lapoblación”, señaló, y explicó: “Los medios comerciales siempre jugaron unpapel importante. Lo han hecho históricamente los primeros periódicos.Pero sí insisto en que no son sólo esos medios los que deben existir.Esos medios comerciales que fueron iniciados por personas con una verdadera vocación de informadores, de periodistas, se convirtieron enmedios comprados por corporaciones financieras porque en el fondo sevolvieron grandes inversiones".
"Entonces se fue perdiendo la vocaciónde ser periodista y se exacerbó la visión comercial. La noticia quedódeteriorada y se fortalecieron los Rupert Murdoch, los Berlusconi, quebuscan vender pero no buscan informar”, completó.
De este modo, el relator de la ONU advirtió: “Si no se evitanfenómenos de concentración de medios como el de Berlusconi, esaconcentración de medios te lleva inevitablemente a la concentracióndel poder político".
"Por ejemplo, en mi país, Guatemala, la televisión abierta es un monopolio unipersonal de Angel González. El no tiene ambiciones políticas, pero determina presidencias y candidaturas, porque eso lo perpetúa en el ejercicio de su provecho y sus intereses económicos. Asigna el tiempo de televisión a los partidos políticos y a los candidatos que él desea. Y lo hace normalmente con varios de los que cree que son futuros ganadores”explicó.
“Entonces, en el Congreso de la República, es imposible pasar una leyque rompa ese monopolio. La concentración del poder de medios lleva ala concentración del poder político, ya sea en ejercicio directo o no.En el caso de Berlusconi derivó en ejercicio directo del poder. Peroen otros casos es el ejercicio indirecto del poder político. Siempreexiste el interés de jugar de titiritero: “Yo quiero ser el quecontrole la vida política de un país”. Y efectivamente las grandesconcentraciones permiten eso”.
Por otra parte, La Rue manifestó que si bien “Los sectores más conservadores insisten en que las libertades fundamentales son sólo individuales” él siempre rechazó esta visión ya que “la libertad de expresión es un derecho individual, sí: el derecho de buscar información, de crear pensamiento propio y de expresarlo. Pero esta también un derecho colectivo y un derecho social”, aseguró.
Asimismo, indicó que “El acceso a la información, que es un derecho social, también está vinculado con la libertad de prensa, con todos los mecanismos sociales de comunicación que son los que trasladan información a la sociedad”.
“La Unesco estableció que la información y los medios de comunicación tienen que operar con pluralidad y diversidad para que un pueblo pueda dar por satisfecho su derecho a estar informado. Tiene que haber diversidad de medios y pluralismo de ideas. Ese fue el avance de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de ustedes” concluyó.