Un grupo de chicos corre detrás de un contenedor de desechos que pasa por el barrio Las Delicias, de Río Cuarto (Córdoba): intentan "rescatar" algo entre los residuos para poder "alimentarse".
Por Sergio Villone // Jueves 18 de enero de 2018 | 09:27
En mi casa no me dicen nada. La comemos
"Comen la carne que tiran. Es un peligro para los chicos. Todo vencido", subraya una vecina de esta barriada, una de las más pobres de la ciudad. "Cada tres días viene el contenedor", afirma uno de los pequeños entrevistados por el canal 2 Cablevisión.
Ese día el camión no tiró los desechos donde habitualmente lo hace por la presencia del equipo periodístico, se lamenta otro de los chicos.
"En mi casa no me dicen nada. La comemos", agrega cuando se le pregunta si sus padres están al tanto de dónde proviene la "comida" que periódicamente llevan a sus hogares.
"El camión trae fiambre, queso, gelatina; todo en paquetes cerrados. Por ahí viene la gelatina derretida, entonces la ponemos en la heladera", narra el menor.
El gobierno peronista local prefiere deslindar la responsabilidad en la empresa encargada del traslado de los desechos.
"La situación económica y social es difícil, pero no es una generalidad de que los chicos corran atrás de los camiones. Allí hay una situación puntual, donde está involucrado un particular a quien estamos investigando porque puede recibir una sanción", manifestó el secretario de Gobierno, Mauricio Dova.
El barrio Las Delicias está rodeado por el río Cuarto (uno de los lugares donde se tira la basura) y el lujoso country Riverside, donde vive el ex gobernador José Manuel de la Sota.
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