Si bien el pacto con el PRO le permitió a la UCR sumar nuevas intendencias, no todo es armonía. Las designaciones ministeriales anunciadas por la gobernadora electa, María Eugenia Vidal, dejaron afuera al radicalismo y ya hay pataleo hacia Ernesto Sanz.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Jueves 29 de octubre de 2015 | 14:25
Seguramente Alfonsín con el PRO hubiera tenido diferencias con algunas cuestiones económicas y coincidencias en otros temas
Tras las enormes críticas y resistencias que generó dentro de la UCR el pacto con el PRO, sellado en la convención de Gualeguaychú, el buen resultado obtenido por el macrismo pareció darle la razón al senador y jefe radical, Ernesto Sanz.
Sin embargo, a pocas horas de haber ganado María Eugenia Vidal en provincia, ya se evidenciaron nuevas tensiones entre ambas fuerzas, con reproches incluidos a Sanz.
Es que la relación entre el ala más progresista de la UCR y Sanz (autoanotado como ministro de Justicia de un hipotético goberno de Mauricio Macri) nunca fue buena, ni antes ni ahora.
Algunos radicales ya pidieron a Ernesto Sanz explicaciones por la distribución de cargos en el equipo de gobierno para los que hasta el momento suenan figuras del PRO.
La actual vicejefa del gobierno porteño avanza en el diseño de su futuro gabinete bonaerense y tiene casi definido ofrecerle al vicepresidente de la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, el sensible cargo de ministro de Seguridad, que hasta diciembre ocupará Alejandro Granados.
En declaraciones periodísticas, Vidal confirmó que Hermán Lacunza estará al frente del Ministerio de Economía; Leonardo Sarquis, en Agricultura; y su principal operador político, Federico Salvai, en algún área política. Además, no descartó que Jorge Macri se desempeñe como jefe de Gabinete, que el ex titular de la Policía Metropolitana Eugenio Burzaco ocupe un rol en Seguridad; y que el ministro porteño Edgardo Cenzón se haga cargo de Infraestructura.
En ese contexto, la cúpula de la UCR salió a marcarle la cancha al PRO y destacó su “aporte fundamental” a los resultados de Cambiemos en las elecciones del domingo último, que le valieron a Mauricio Macri la posibilidad de disputar en balotaje la Presidencia con Daniel Scioli, el candidato del Frente para la Victoria (FpV).
“Por ahora la bronca está encorsetada, pero después del 22 algo fuerte va a pasar”, dijo a la Agencia Télam un dirigente de la UCR bonaerense, quien en una frase tradujo el estado de ánimo de los correligionarios: “Los macristas laburan para ellos mismos; te pagan, pero poco”.
En esa línea, el diputado nacional por Cambiemos, Miguel Bazze, hoy afirmó a FM Delta que “seguramente Alfonsín con el PRO hubiera tenido diferencias con algunas cuestiones económicas y coincidencias en otros temas".
Bazze está alineado en el sector comandado por Ricardo Alfonsín, enemigo íntimo e ideológico del "macrista" Sanz.