Si bien Sergio Massa buscó instalarse como el ganador inesperado con su 14% presidencial, lo cierto es que en sólo dos municipios del conurbano los candidatos del Frente Renovador fueron los más votados: San Fernando y Tigre. Muy lejos del poderío de 2013.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Lunes 10 de agosto de 2015 | 16:16
Al haber estado al borde del abismo, el resultado electoral de Sergio Massa (14,2%, que podría estirarse si se suman los 6 puntos de José Manuel de la Sota) fue leído como un triunfo casi épico por el Frente Renovador.
Sin embargo, el análisis se vuelve más pesimista si se compara el resultado con el poder que el Frente Renovador tenía en 2013. Dos años después, el panorama parece desolador.
No sólo el Frente Renovador ya no cuenta con un número importante de jefes comunales, sino que sus candidatos fueron los más votados en sólo dos distritos del conurbano bonaerense.
Tigre y San Fernando parecen haber sido la excepción de un retroceso que si bien mermó en las últimas semanas, no detuvo sus consecuencias. Julio Zamora en Tigre y Luis Andreotti en San Fernando fueron los únicos sobrevivientes.
Además, en Malvinas Argentinas Jesús Cariglino perdió por un margen muy pequeño con el contendiente del FpV, Leonardo Nardini, quien ya se adjudicó el triunfo. Y en San Miguel sucedió lo mismo con Joaquín de la Torre.
En ese municipio, Franco La Porta venció en la interna kirchnerista con el 42,70% de los votos, mientras que ese espacio logró un 41,21% del total, que dejó en un segundo lugar a UNA (De la Torre) con el 31,36%.
El resto del conurbano mostró una caída del Frente Renovador en UNA, que lo colocó mayormente como tercera fuerza electoral también por detrás de Cambiemos.
Incluso en la tercera sección electoral, lugar donde el macrismo parecía no poder hacer pie por la falta de presencia en el territorio y la escasez estructura, Cambiemos relegó a los contendientes de Sergio Massa a un cómodo tercer escalón.
En Quilmes, Walter Queijeiro, que venía de imponerse en los comicios de 2013, retrocedió y quedó muy por detrás del FpV que conduce el municipio, pero también muy por detrás del cocinero Martiniano Molina, inesperada figura del PRO.
Por otro lado, los intendentes que se pasaron al massismo, pero volvieron al FpV cuando el FR empezaba a naufragar, también sufrieron un alto costo por los zigzagueos. Darío Giustozzi y Luis Acuña perdieron inesperadamente en Almirante Brown y Hurlingham.