En Orsai • Noticias, Política y Economía Argentina • Conurbano Bonaerense

A LOS MIMOS

La alianza entre Macri y Moyano avanza a fuerza de negocios

El camionero pasó 500 millones de pesos de la cuenta de “su” sindicato del Banco Provincia al Ciudad. Política, fútbol y negocios. Una mezcla que seduce por igual al jefe de Gobierno porteño y al líder camionero y que los enlaza en su embestida contra el Gobierno. Mientras sus huestes se dividen entre Sergio Massa y Daniel Scioli, Hugo se juega con Mauricio Macri.

La alianza entre Macri y Moyano avanza a fuerza de negocios

Por Ángel Lisboa // Martes 23 de septiembre de 2014 | 11:32

El último de los negocios en común fue el trueque entre la publicidad que el Banco Ciudad estampó en la camiseta del Club Atlético Independiente --que dirige el pope de la CGT opositora--, a cambio de la cual Moyano pagó con el cierre de las cuentas del sindicato de camioneros en el Bapro para pasarlas al Ciudad. Unos 500 millones de pesos que pasaron a engrosar las arcas del banco estatal en manos del jefe de Gobierno porteño, que promueve la “iniciativa privada” pero que tampoco duda en utilizar los recursos estatales para sus propios fines.

 

El entramado tiene varios artífices en todos los frentes. Al revés de Macri que llegó a alcalde la Ciudad tras su paso “triunfal” como presidente de Boca Juniors, Mayano encontró en la crisis institucional y deportiva de Independiente un lugar donde refugiarse para intentar “blanquear” su futuro político como “buen administrador”.

 

Las experiencias de su hijo Pablo al frente de Atlético Camioneros ni el funesto paso de Facundo como presidente del club Alvarado de Mar del Plata le sirvieron. En el CAI, Hugo encontró un socio ideal: el legislador porteño del PRO y presidente de la Legislatura, Christian Ritondo. Un hombre que estando al frente del Registro Nacional de las Personas durante el interinato presidencial de Eduardo Duhalde llenó la dependencia estatal de barrabravas de Nueva Chicago, el club al que le profesaba sus amores.

 

Ahora, Ritondo (al que no le sirven las disputas a tiros que fomentó en el club de Mataderos para su pretendido lanzamiento como alcalde la ciudad) es el socio de Moyano en la conducción del CAI, del otro lado del Riachuelo. Con el apoyo de Ritondo y junto a Macri, Moyano aspiran a ser un socio menor en la conducción de la AFA, a través de su sucesor de Mauricio en Boca y su socio político (el radical macrista), Daniel Agelici.

 

Pero el “deportivo” –no es que la AFA no sea una tajada menor--, los negocios son otro incentivo para alianza Macri-Moyano. Ambos fueron los que sellaron el acuerdo –luego de una nueva licitación del servicio de recolección de residuos de la Ciudad— el Gobierno porteño le pagara a los camioneros con el aporte de todos sus contribuyentes de la Ciudad, una indemnización a los camioneros que pertenecían a la concesionaria desplazada pero que a la vez se garantizaba la continuidad laboral y con los mismos sueldos en la nueva prestataria que ganó la licitación.

 

Ahora el negocio se selló a través del fútbol y las ambiciones políticas de ambos. El Banco Ciudad (que hasta ahora había puesto publicidad en los clubes porteños de San Lorenzo y Huracán) saltó a la provincia para sumar su publicidad en la camiseta del club de Avellaneda. A cambio, Moyano trasladó las cuentas del sindicato de camioneros del Bapro al Ciudad: 500 millones de pesos que pasaron a engrosar sus arcas. Un negocio, en los que estuvo Macri y Ritondo, pero que selló el presidente del Ciudad, Rogelio Frigerio, de cuyo padre Octavio (un referente del desarrollismo forndizista y relacionado con el Grupo Clarín), Hugo Moyano era amigo personal.

Macri, en tanto, también sumó otro compromiso adicional: la garantía de “paz social” de parte del camionero si él llega a la presidencia en 2015. Aquí, el interlocutor, que armó un encuentro que ya no es secreto entre Hugo y Mauricio, fue el eterno dirigente de los municipales porteños, Amadeo Genta. El “pacto de gobernabilidad”, que Moyano le garantizó a Macri si llega al sillón de Rivadavia, está basado en sus negocios en común. “Es con el único que llego a acuerdos”, se justificó el camionero ante sus pares cegetistas sobre el acuerdo con Macri, donde los negocios y réditos personales van más allá de la convicciones políticas.

 

Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google+ Enviar a un amigo Imprimir esta nota
'); printWindow.document.write(divContents); printWindow.document.write(''); printWindow.document.close(); printWindow.print(); } $(document).ready(function(){ $(".print").click(function(evt){ evt.preventDefault(); print(); }); $(".mail").popupWindow({resizable:false, height:175, width:250, top:200, left:450}); $(".btnShare").popupWindow({resizable:false, height:600, width:800}); $("[src*='https://www.youtube.com']").addClass("ytb-embed"); });
DATOS EN MANO VS. RELATO COMPLACIENTE

Carlos Heller pulverizó el festejo de Caputo: "El país está enfermo de deuda y celebran que nos prestan más"

En un mano a mano imperdible con Eduardo Aliverti, el referente cooperativo expuso los números ocultos del Balance Cambiario del Banco Central. La alarmante fuga de dólares que supera al superávit comercial, el fracaso de la Inversión Extranjera Directa que dio negativa…

RADIOGRAFÍA DE LA CRISIS

Gustavo Córdoba desnudó el quiebre del humor social: "El Gobierno perdió el control de la agenda y el relato ya no tapa el ajuste"

En una profunda entrevista con Eduardo Aliverti, el prestigioso consultor político analizó la caída vertical en la imagen de Javier Milei. Advirtió que la tolerancia social entró en una fase de vértigo, que dos de cada tres argentinos desaprueban la gestión y que el impacto económico licuó definitivamente el discurso de la "herencia recibida".

HOY
IMPUNIDAD PARA EVASORES

Qué es la "inocencia fiscal": La trampa oculta en el blanqueo de Milei para garantizar la impunidad de los grandes empresarios

Silvia Naishtat detalló el alcance de una de las medidas más polémicas de la reforma fiscal del Gobierno. Detrás del tecnicismo, se esconde un mecanismo escandaloso que borra el pasado penal de los evasores y bloquea la capacidad de control del Estado.