Tal como lo había hecho dos días antes en La Rioja, el jefe de Estado Mayor del Ejército, general César Milani, se presentó espontáneamente en el Juzgado Federal de Daniel Bejas para negar las acusaciones que lo vinculan a la represión ilegal y atribuirlas al propósito de perjudicar al gobierno.
Domingo 21 de julio de 2013 | 10:15
Le reitero, no tuve ninguna, pero ninguna vinculación, con fuerzas operativas ni de inteligencia, que eran ajenas para m
Tal como lo había hecho dos días antes en La Rioja, el jefe de Estado Mayor del Ejército, general César Milani, se presentó espontáneamente en el Juzgado Federal de Daniel Bejas para negar las acusaciones que lo vinculan a la represión ilegal y atribuirlas al propósito de perjudicar al gobierno y a la Presidenta.
Tras la audiencia con Bejas, Milani aceptó, en exclusiva, una entrevista con Miradas al Sur en un despacho anexo del juzgado federal.
–¿A qué se debe su visita a este juzgado?
–Con autorización del ministro de Defensa de la Nación, he decidido presentarme en Tucumán, de manera espontánea, y ponerme a disposición del juez federal. A su vez, vine a efectuar una presentación a los efectos de negar todos y cada uno hechos difundidos por algunos medios de comunicación que, de forma mal intencionada, han montando una campaña de desprestigio y difamatoria con el objetivo de perjudicar mi trayectoria militar y mi buen nombre y honor. Por consiguiente, esa campaña busca desprestigiar la imagen del Ejército y, en última instancia, persiguen el fin político de perjudicar al gobierno nacional. Las acusaciones que estos difamadores profesionales han hecho trascender en los medios son falsas.
–¿En los expedientes de los juzgados federales de las provincias de La Rioja y Tucumán hay datos concretos que lo vinculen con los hechos difundidos?
–Absolutamente nada. Hace 36 años que soy militar. Tenía 21 años cuando estaba en la Unidad de Ingenieros de Construcciones. Estábamos, como recién le dije al juez federal, en una escuela en construcción en la localidad de Monteros, con máquinas y equipos viales. Nuestra tarea era reparar caminos, sacar la caña de azúcar, pintar escuelas. A eso nos dedicamos los 40 días de nuestra estadía. Nunca jamás tuvimos que ver con Inteligencia ni con la parte operativa. Fíjese que pasé tres veces por el Senado de la Nación: ascendí a coronel, general de brigada y general de división y nunca jamás nadie dijo nada, pero evidentemente ha molestado mucho que la Presidenta me haya designado jefe del Ejército. Ésta es la causa por la que estoy acá.
–¿Usted atribuye esto a los cambios que se llevan adelante en las Fuerzas Armadas?
–Por supuesto, por supuesto. Estamos trabajando para tener un Ejército distinto. Un Ejército muy pegado con la sociedad, un Ejército que esté trabajando para un proyecto nacional. Esto molesta a mucha gente. Que yo diga esto, a mucha gente le molesta. Molesta que quiera insertar al Ejército y a las Fuerzas Armadas, como lo vamos a hacer, en este proyecto. Esto es lo que está molestando en definitiva, y la finalidad de esta campaña es absolutamente política.
–¿Usted estuvo una sola vez en Tucumán o vino en varias oportunidades?
–Vine en dos oportunidades por el término de 40 días, con la misma unidad de construcciones, que básicamente son operadores de máquinas y equipos viales con conductores de camiones volcadores. Esa era la base de la unidad en la que estaba. í. Recién en 1983 ingresé al área de Inteligencia, durante el período democrático y estuve únicamente cuatro años, hasta 1987. De ahí volví a Ingenieros, un arma caracterizada por este tipo de trabajos, y pasé por distintos puestos, como segundo jefe, como jefe, en el sur del país. Y, ahora, acá me encuentro, tratando de explicarle que este jefe del Ejército no tiene nada que ver con ninguna violación a los derechos humanos; que, al contrario, para mí es uno de los paradigmas dentro del Ejército. Y he dado muestra y testimonio de eso. Y no sólo tengo una defensa de los derechos humanos, sino también una férrea vocación democrática de la fuerza, pero democrática en el buen sentido, con la sociedad, con la comunidad, y no teniendo miedo a las corporaciones, como algunos quieren.
–Debe ser fuerte hablar de proyecto nacional dentro de las Fuerzas Armadas dentro del marco del gobierno de Cristina Fernández...
–Evidentemente, éste es el problema, ésa es la finalidad de los que me están atacando hoy y que atacan, en definitiva, a la institución (Ejército) y al gobierno nacional. Es una finalidad política, es una campaña montada a nivel nacional con el único motivo de perjudicar al Gobierno y a la Presidenta.