Una vez más el diario conservador vuelve a hacer gala del libre mercado y de cómo se tienen que arreglar quienes no pueden afrontar el brutal tarifazo macrista. En este caso, intenta un baño de solidaridad sobre el consumo energético pero esconde una verdadera discriminación de clase.
Pep - Redacción En Orsai // Jueves 19 de mayo de 2016 | 08:25
En medio de un brutal ajuste y tarifazo en materia de servicios elementales para la vida cotidiana, La Nación mira con cariño los aportes solidarios para los sectores que no pueden afrotnar el incremento en las tarifas eléctricas.
Con su histórica perspectiva conservadora, el matutino reconoce que hay sectores que no pueden afrontar el pago sideral de las facturas y el consumo y que se tienen que arreglar como sea.
“La energía solar entra en casas precarias y las transforma” titula La Nación como una solución para los sectores vulnerables. Y también subraya que son las organizaciones sociales las que se hacen cargo de ese emprendimiento.
En otro título celebra que “caen los subsidios por primera vez en 10 años”.
Para el diario hay una fiesta de recortes para los sectores más vulnerables. Que fueron dejados a su suerte por el Estado.
Un aserradero en Gobernador Virasoro paga sueldos con vales desde hace meses. La postal no es una anécdota aislada: es el síntoma brutal de una economía que se descompone desde la base productiva.
Los celulares Xiaomi se consolidan en 2026 como una de las opciones más buscadas por los consumidores argentinos que buscan tecnología de calidad, precios competitivos y un equilibrio ideal entre rendimiento y prestaciones. A lo largo de los últimos años, la marca china ganó terreno no solo por ofrecer dispositivos con especificaciones avanzadas, sino también por adaptarse a las necesidades de distintos tipos de usuarios, desde quienes solo buscan un smartphone económico hasta aquellos que quieren lo último en cámaras, baterías duraderas y potencia para tareas exigentes.








