El jefe de las 62 Organizaciones sindicales peronistas en la CGT moyanista, el duhaldista Gerónimo “Momo” Venegas –el dueño del sindicato de peones rurales-- se alineó con Mauricio Macri y le ofrece su sello electoral para que el macrismo pueda presentar listas en el distrito clave de la elección nacional: la provincia de Buenos Aires.
Por Ángel Lisboa // Jueves 07 de mayo de 2015 | 11:01
El PRO no participó oficialmente de las últimas dos elecciones en la provincia (en 2013 fue aliado del massismo sin jugar su propia estructura partidaria) y perdió su personería electoral. Ahora el “Momo” ofrece a Macri su partido FE para que Mauricio pueda competir en el distrito bonaerense.
A pesar de ser el sindicato más explotado por los sectores ruralistas y con más trabajadores en negro, el Momo alineó con las patronales agropecuarias en la disputa por la 125. Luego creó su propio partido FE, en base a la estructura que el jefe de los peones rurales mantiene en Necochea –su propio feudo que incluye negocios inmobiliarios— para mantener en vilo la llama su propuesta duhaldista.
Alienado con el sindicalismo más ortodoxo, Venegas levanto y apadrinó la figura de la hija del asesinado dirigente metalúrgico José Ignacio Rucci, Claudia, como bandera de la burocracia sindical que representa. Sin embargo, Claudia Rucci prefirió sin suerte ir en la lista que encabezó en 2013 el empresario Francisco De Narváez en alianza con el camionero Moyano y no consiguió su reelección como diputada. El partido del Momo no consiguió en esa elección superar el piso de las PASO pero conservó su sello electoral.
Enemistado con el cordobés Juan Manuel de la Sota, quien selló un acuerdo electoral con Massa, el Momo le ofrece su partido para que Macri pueda presentar candidatos en la provincia de Buenos Aires a falta de un sello propio.
En sociedad con el multiprocesado intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, prefieren distanciase de Massa y apostar por el macrismo aportándole su sello para que María Eugenia Vidal pueda tener un sustento legal que –por ahora- no alcanza en el electorado bonaerense pero para que pueda competir en la provincia donde Macri nunca alcanzó hacer pié.
Una propuesta por la cual el Momo se convertiría en un adalid del sueño presidencial de Macri. A cambio de alguna contraprestación por su alineamiento neoliberal.