Si bien se confirmó el pase de De Narváez al massismo como precandidato a gobernador, el Colorado no se desliga del todo de Scioli y mantiene a su tropa en el gobierno bonaerense. Ferrari, Atanasof, La Porta y Natalia Gambaro sostienen con cargos un posible plan B.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Viernes 09 de enero de 2015 | 13:41
Lo importante es seguir construyendo algo nuevo y plural, donde las coincidencias estén por encima de las diferencias para gobernar el país que viene
En un nuevo matrimonio por conveniencia, el diputado Francisco de Narváez se sumará al Frente Renovador de Sergio Massa.
Después de una serie de conversaciones reservadas mano a mano, Massa sumó a sus filas a De Narváez, quien competirá por la gobernación bonaerense en la numerosa interna del Frente Renovador.
En un distrito que aporta cuatro de cada diez votos nacionales, Massa necesita una PASO potente para darle volumen a su candidatura presidencial. En la lista del massismo, ya están anotados Darío Giustozzi, Felipe Solá, Gustavo Posse, Jesús Cariglino y Mónica López.
Sin el pase confirmado de Martín Insaurralde, los anotados del massismo no aparentan ser candidatos demasiado taquilleros. Así, ante esa necesidad, Massa concluyó que le convenía sumar a De Narváez.
Y al Colorado, por su parte, le conviene asegurarse una PASO con un precandidato a presidente instalado como Massa.
Sin embargo, De Narváez mantiene su clásico juego ambiguo y flexible, y no descarta del todo un acercamiento al sciolismo.
Es que una buena parte de la tropa del ex dueño de Casa Tía -quien pasó ser mecenas de Carlos Menem en 2003 a coquetear con el kirchnerismo en 2004, luego a ser duhaldista y hasta a concretar una alianza con la UCR de Ricardo Alfonsín- todavía mantiene cargos y cercanía con el gobierno de Daniel Scioli.
La semana pasada se concretó el pase de dos diputados bonaerenses que le respondían (Mauricio D'Alessandro y Guillermo Britos), pero De Narváez mantiene a otros dirigentes dentro del sciolismo, como Natalia Gambaro, designada por Scioli como interventora en la Fundación Felices los Niños, y Gustavo Ferrari, asesor general de la gobernación y (¿ex?) mano derecha del creador del Mapa del Colo.
Con un juego más autónomo, los narvaecistas Gonzalo Atanasof y Franco La Porta también desembarcaron en el sciolismo, cuando la relación entre el empresario colombiano y el gobernador era más fluida.
"Lo importante es seguir construyendo algo nuevo y plural, donde las coincidencias estén por encima de las diferencias para gobernar el país que viene", sostuvo a la nacion el intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, para argumentar el desembarco de un ex rival.