Las diferencias sobre cómo enfrentar la decisión de la justicia estadounidense a favor de los fondos buitre dividió a la oposición parlamentaria. Massa quiso sacar ventaje y el lilismo lo cruzó.
Angel Lisboa // Redacción En Orsai // Jueves 19 de junio de 2014 | 13:19
el Poder Ejecutivo cuenta con autorización de este Parlamento para renegociar la deuda, por lo que estas propuestas como la de Massa sólo tienen un objetivo de marketing y maquillaje
La Coalición Cívica le pegó a Sergio Massa por su propuesta “banal, distractiva y marketinera” que “no aportan ninguna solución al conflicto”, pero coincide con los radicales en que hay que “acatar” la resolución del juez neoyorquino Thomas Griesa.
Mientras que Fernando “Pino” Solanas dice que hay que investigar la “deuda ilegitima” que contrajeron sus socios de la UCR en el FAUnen.
El presidente del bloque de diputados del massista Frente Renovador, Rubén Darío Giustozzi, llegó agitado al Salón de los Pasos Perdidos.
Tras la reunión a puertas cerradas con los funcionarios del gobierno –el jefe de Gabinete Jorge Capitanich,
el ministro de Economía Axel Kicillof, y el secretario Legal y Técnico de la presidencia Carlos Zannini-- que expusieron ante los principales líderes legislativos del Congreso por la situación de Argentina ante la decisión de la justicia estadounidense que benefició el reclamo de los fondos buitre, Giustozzi se plantó frente a las cámaras de TV para anunciar que el massismo tenía su propia plan: la creación de una comisión bicameral en el Parlamento que trabaje en conjunto con el Ministerio de Economía en la “gestión, el arreglo y el pago de la deuda interior y exterior”.
Desde la Coalición Cívica le replicaron. A través de un comunicado con la firma de los diputados Fernando Sánchez y Elisa Carrió, consideraron la propuesta de Sergio Massa como “banales y
distractivas”.
Además de recordarle que “desde el año pasado el Poder Ejecutivo cuenta con autorización de este Parlamento para renegociar la deuda, por lo que estas propuestas como la de
Massa sólo tienen un objetivo de marketing y maquillaje que no traen ningún aporte a la solución del conflicto”.
De todas maneras los lilitos enviaron su advertencia al Gobierno nacional. “Estamos convencidos que cualquier negociación que vaya a establecer el gobierno argentino debe ser lo suficientemente prudente como para evitar la posibilidad de un default y, fundamentalmente, para impedir que la Argentina se encuentre en rebeldía con tribunales internacionales”, sostuvo en un comunicado el diputado Fernando Sánchez con el aval de Carrió.
Hacete amigo del juez
En esto, los radicales volvieron a coincidir con la chaqueña: sostienen el “absoluto respeto” por la decisión de Griesa sin mencionar las leyes nacionales, cuestionan al gobierno por las culpas que le carga en la contratación de la deuda e insisten en que la “bravuconeadas” de la Presidenta y sus ministros afectaron el malhumor del juez neoyorquino que terminó volcando en su fallo a favor de los fondos buitres. Incluso, le atribuyen a la política exterior que adoptó la Argentina para que Griesa haya inclinado la balanza de la “justicia” norteamericana.
En tanto, su socio en el Faunen, Fernando “Pino” Solanas, se muestra más belicoso, critica que la Argentina por haber “resignado la jurisdicción” legal sobre la deuda en los tribunales norteamericanos, manifiesta la necesidad de “revisar la deuda externa” y no pagar la “deuda ilegitima”. Entre ellas, el “megacanje” y el “blindaje” que firmó el gobierno de la Alianza que encabezó el radical Fernando De la Rúa y que abrió la causa con que los fondos buitre litigaron en USA.
Mientras que el macrismo tiene como principal vocero en contra de la postura argentina al ahora diputado nacional PRO Federico Sturzenegger, el ex presidente del Banco Ciudad y funcionario
aliancista que participó del armado del “megacanje”, y beneficiado por el “rápido” accionar de la justicia argentina con el sobreisimiento por la prescripción –por el paso del tiempo-- del supuesto delito.