El macrismo enfrentará, además de sus propios errores en materia económica, un frente externo que le resulta desfavorable. Nuestro principal socio comercial experimentó una caída del 3,8% del PBI en 2015.
Jueves 03 de marzo de 2016 | 09:45
El macrismo parece haber elegido el camino equivocado: en un contexto de caída de la demanda externa aplicó un ajuste feroz al mercado interno para desplomar el consumo y calmar la inflación. Aún así, no lo logró.
En un escenario con nuestros principales compradores en crisis, el gobierno de Cambiemos deberá pegar un volantazo si no quiere profundizar aún más la recesión.
La contracción de la Economía de nuestro vecino es la peor desde 1990 y alcanza el 3,8% del PBI, una cifra millonaria para Brasil y su industria; que fue la más afectada por la contracción.
El giro económico de Dilma favoreció al agro y a los exportadores, tal como hizo Macri, y a pesar de que el "campo" de brasil logró crecer un 1,8%, no arrastró al resto de la economía. Algo lógico ya que el agro no aporta una porción significativa de empleo calificado ni valor agregado.

Al mismo tiempo, Brasil parece haber sido competitivo ya que en 2015 aumentó sus exportaciones un 6,1% pero, aunque le vendió más al mundo, no pudo evitar su contracción.
La parte que más afecta a la economía argentina es la caída de las importaciones de nuestro país vecino: las compras de Brasil al mundo se redujeron un dramático 14,3% entre los que hay, por supuesto, productos e insumos argentinos. Una de las caídas más fuertes en las importaciones brasileñas es la del sector automotriz, lo que explica la crisis que experimentó la producción argentina.
En un contexto de caída de las exportaciones argentinas al mundo, el macrismo apostó a una contracción del mercado interno para frenar la inflación. Así, las empresas que no logran vender al exterior tampoco podrán colocar sus productos en el mercado interno lo que profundizará la crisis de empleo que comienza a vivir Argentina.