¿Cuántas veces hemos escuchado a algunas personas afirmar que los pobres no quieren trabajar y sólo tener hijos para cobrar más por la Asignación Universal por Hijo? Un estudio de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) viene a derribar este prejuicio no sólo en Argentina sino también en toda la región latinoamericana.
Por Sergio Villone // Jueves 06 de noviembre de 2014 | 11:52
El trabajo –que se basa en 18 investigaciones- sostiene como conclusión que los datos de natalidad se han mantenido o han caído en los países de la región a partir de la implementación de las transferencias de dinero para los padres con hijos menores de 18 años.
La CEPAL expone diversos ejemplos para respaldar esa conclusión:
*En Argentina, desde que se creó la asignación universal por hijo en 2009, la tasa de natalidad se mantuvo en 17 nacidos vivos por cada mil habitantes, según datos oficiales reunidos por el Banco Mundial.
*En Brasil, la Bolsa Familia fue instaurada en 2003 por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La tasa de natalidad era de 19. En 2012, último año con datos disponibles, había bajado a 15.
*En 2002, el presidente Ricardo Lagos creó el programa Chile Solidario, que fue reformado y ampliado por el presidente Sebastián Piñera diez años después con el nombre de Ingreso Ético Familiar. Hace 12 años, la tasa de natalidad chilena era 16. En 2012, 14.
*En Colombia, el gobierno del conservador Andrés Pastrana creó en 2001 el plan Familias en Acción y diez años más tarde el del centroderechista Juan Manuel Santos fundó el Ingreso para la Prosperidad Social. En 2001, la tasa de natalidad era 23. En 2011 y 2012, 19.
* En Ecuador, el ex militar Lucio Gutiérrez estableció en 2003 el Bono de Desarrollo Humano. La tasa de natalidad ahora es de 21. Hace 11 años ascendía a 24.
*El Salvador creó en 2005 el plan de Comunidades Solidarias Urbanas y Rurales. Gobernaba entonces el derechista Antonio Saca. La tasa de natalidad era de 21. En 2012 había bajado a 20.
*En México, el plan Oportunidades fue idea del Gobierno de Ernesto Zedillo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en 1997. Nacían entonces 26 niños vivos por cada mil habitantes. Ahora suman 19.
*En 2006, el gobierno de Martín Torrijos, socialdemócrata, fundó en Panamá la Red de Oportunidades. La tasa de natalidad era de 22. Ha bajado a 20.
*En Paraguay, en 2005, el entonces presidente Nicanor Duarte, del conservador Partido Colorado, instauró el plan Abrazo cuando la tasa de natalidad era de 26. Ahora es de 24.
*También en 2005 Perú creó el programa Juntos. Gobernaba el centrista Alejandro Toledo y nacían en aquel tiempo 22 niños por cada mil habitantes. La cifra ha descendido a 20.
*En Bolivia, el presidente Evo Morales concibió en 2006 el Bono Juancito Pinto. Desde entonces la tasa de natalidad se ha reducido de 28 a 26.
*En Honduras, el Programa de Asignación Familiar se había inventado en 1990, cuando gobernaba el nacionalista Rafael Callejas. Entre aquel año y 2012, la natalidad ha bajado de 38 a 26.
*En 2005, Tabaré Vázquez, que ahora busca volver a la presidencia, estableció la Tarjeta Uruguay Social. Los nacimientos por cada mil habitantes se han mantenido desde entonces en 15.
El descenso –o por lo menos el mantenimiento en el mismo nivel a pesar del paso de los años- de la tasa de natalidad latinoamericana, según la CEPAL, se debe, entre otros factores, al uso de métodos anticonceptivos, el aumento de la educación y de la participación de la mujer en el mundo laboral y los patrones culturales que llevan a anteponer los proyectos personales.
“El escenario actual y futuro de la fecundidad pone en evidencia el tema de la maternidad adolescente. A pesar de que la fecundidad ha disminuido en toda la región,
en el grupo de mujeres de 15 a 19 años no presenta el mismo ritmo de descenso y en algunos países incluso ha aumentado”, advierte el informe.
La distribución relativa de las tasas por edades muestra que en América Latina este grupo alcanza hoy a un 16,2% y que en determinados países, como Nicaragua, llega a un 20,5%.
“Producto de la disminución de nacimientos en la región, los indicadores de la estructura por edades de la población —según las distintas hipótesis de descenso de la fecundidad— muestran que en América Latina, el porcentaje de personas menores de 15 años disminuye y el de mayores de 65 años aumenta. La región se encuentra en un proceso de envejecimiento debido a que se estima que para 2040 el porcentaje de adultos mayores superará al de menores de 15 años. De esta manera, se abren interrogantes acerca de las condiciones que la región en general y los países en particular deberán enfrentar con una población envejecida y menos nacimientos”, finaliza.