La agrupación Corriente Villera Independiente repudió hoy el cerco antivandálico que construye el gobierno porteño entre la Villa 31 y la autopista Illia, al considerarlo una “total discriminación” y asegurar que “la mayoría” de los pobladores del lugar es “gente trabajadora”. El muro recuerda al del represor Antonio Bussi en Tucumán.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Viernes 19 de septiembre de 2014 | 14:26
Los robos y otros hechos de violencia ocurren en todos lados, no sólo en una villa. Es una total discriminación: representa que los negros villeros son los que delinquen
El muro será de hormigón y metal, y medirá más de dos metros de alto. La obra se extenderá hasta la segunda quincena de octubre por lo que habrá restricciones para circular por el carril derecho de la mano que va hacia el Centro.
La decisión recuerda la pared que levantó en Tucumán el represor Antonio Domingo Bussi para ocultar la pobreza en la provincia.
El muro será de hormigón y metal, y medirá más de dos metros de alto. La obra se extenderá hasta la segunda quincena de octubre por lo que habrá restricciones para circular por el carril derecho de la mano que va hacia el Centro fuera del horario pico.
El trabajo está siendo realizado sobre un tramo de 550 metros de largo, en un sector en que la villa y la autopista están al mismo nivel, justo después de la salida a Avenida Castillo.
El gobierno porteño argumenta que se busca evitar que las personas crucen caminando la autopista y sumar seguridad para los automovilistas, quienes durante los últimos meses denunciaron ataques con piedras, robos y la presencia de objetos tirados en la autopista.
“Los robos y otros hechos de violencia ocurren en todos lados, no sólo en una villa. Es una total discriminación: representa que los negros villeros son los que delinquen. Y eso no es así: la mayoría de la gente de la villa es gente trabajadora”, manifestó Dora Mackoviak, dirigente de la CVI.
Mackoviak, consultada sobre si recordaba algún episodio reciente de pedradas a automovilistas, aseguró: “Hace mucho tiempo que no ha ocurrido un hecho de esas características en ese sector”.
Por otro lado, Gustavo Cañaveral, arquitecto que trabaja en la Villa 31, opinó en Diario Z que “el PRO recurre a levantar un muro entre la villa y la autopista y no a urbanizar como los obliga la ley”. Y recordó que el Ministerio de Espacio Público porteño se había comprometido a realizar una calle lateral entre el barrio y la autopista y quitar el alambrado, pero finalmente nunca se hizo.