La polémica iniciativa del macrismo para cobrar la atención médica a los extranjeros choca con una realidad que sus impulsores pretenden ignorar.
Jueves 01 de marzo de 2018 | 21:48
La polémica iniciativa del macrismo para cobrar la atención médica a los extranjeros choca con una realidad que sus impulsores pretenden ignorar.
La ofensiva oficialista para terminar con la atención médica gratuita a extranjeros comenzó con la medida del gobernador jujeño Gerardo Morales, que apunta principalmente a ciudadanos bolivianos.
Pero es precisamente ese país uno de los que más cantidad de pacientes argentinos recibió en los últimos años para someterse a operaciones de la vista. Y de manera gratuita.
En el marco de la denominada Operación Milagro, financiada por Cuba y Venezuela, se operaron desde 2004 decenas de miles de argentinos. Solo hasta 2016 habían viajado desde nuestro país 44.000 compatriotas.
Así lo detallaba hace algo más de un año el embajador cubano en Bolivia, Benigno Pérez. En centros de salud bolivianos se habían operado de la vista hasta noviembre de 2016 unas 676.000 personas: 547.000 bolivianos, 44 000 argentinos, 25 000 peruanos, 59 000 brasileños y unos 300 paraguayos.
XENOFOBIA Y HUMO
— En Orsai (@EnOrsai) 28 de febrero de 2018
¿Cuántos extranjeros usan los sistemas públicos de salud y educación en la Argentina?https://t.co/srbeDQ3WE2 pic.twitter.com/u36L0VpKZb
Para quienes estén interesados en obtener desde Argentina información sobre las operaciones gratuitas, una de las maneras de contactarse es mediante la Fundación UMMEP, que tiene su sede central en la provincia de Córdoba y a través de la cual se coordinaron muchas de las operaciones realizadas en Bolivia.
http://www.infonews.com/nota/313751/mas-de-40-000-argentinos-se-operaron-gratuitamente
El senador cuestionó en el recinto los dichos del presidente sobre la producción nacional y el plan para "apagar el Estado" cuando se agote el presupuesto.
El Senado de la Nación tiene previsto tratar la "Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada", un paquete de reformas de Javier Milei que incluye obstáculos para las expropiaciones estatales, mecanismos para agilizar desalojos y la derogación del tope del 15% que limitaba la compra de tierras por parte de extranjeros en cada distrito. El proyecto estaba bloqueado por la impugnación de Manuel Adorni; su salida abrió el camino y Diego Santilli negoció con los gobernadores para garantizar su tratamiento. El Grupo Benetton —ya uno de los mayores productores de lana de oveja del país— y fondos soberanos de países árabes están entre los más interesados en que caiga el límite.
El Gobierno de Javier Milei detuvo su caída en las encuestas y consolida un piso del 42,8% de aprobación, pero el 66% evalúa negativamente la situación económica y el 58% de los hogares está endeudado para cubrir gastos básicos. En ese escenario paradójico, el editorial de Carlos Pagni en Odisea Argentina identifica tres riesgos concretos que amenazan el plan oficialista: un opositor que crece, un aliado internacional que puede perder poder y una guerra interna que ya se dirime con decretos presidenciales.
Desde Sitrarepa advirtieron que cada vez más trabajadores recurren a préstamos otorgados por las propias plataformas para sostener su actividad. Reclaman una regulación estatal y denuncian que el sistema profundiza la precarización laboral.
La denuncia sostiene que el Gobierno de Javier Milei permitió el ingreso de efectivos militares estadounidenses sin la autorización previa del Congreso, una facultad que, según la presentación judicial, corresponde exclusivamente al Poder Legislativo. El caso abrió un nuevo frente de conflicto institucional y reavivó las críticas por el alineamiento internacional de la administración libertaria.








