“Cuando ganan festejan con globos y cuando pierden denuncian fraude”. La frase del oficialismo ante el escándalo de la elección en Tucumán que forzó el derrotado candidato radical José Cano y el macrismo, ahora lo quiere reproducir el ruralista Alfredo De Angeli en Entre Ríos. Aunque, esta vez, el productor sojero no pudo denunciar fraude pero tampoco reconoció su derrota como candidato a gobernador, como si lo hicieron sus propios socios de Cambiemos que triunfaron en varias importantes ciudades entrerrianas y hasta en Paraná.
Por Ángel Lisboa // Jueves 29 de octubre de 2015 | 12:02
De Angeli no puede entender como la “ola amarilla” que arrasó en la Pampa Húmeda no lo arrastró a él hasta la gobernación entrerriana y sigue aferrado a la tal vez única oportunidad que le quedaba para alcanzar ese objetivo.
“Tenemos la certeza de que estamos más de 20 mil votos arriba del macrismo en la elección a gobernador según nuestras actas y las actas de la oposición, tal como lo indicó la apoderada de Cambiemos en Entre Ríos y viceintendenta electa de Paraná, Josefina Etienot. El único dirigente que no quiere aceptar nuestro triunfo es De Angeli. La apoderada de Cambiemos en Entre Ríos, al igual que la UCR, ya aceptaron el triunfo de (Gustavo) Bordet como gobernador de nuestra provincia, aseverando que en sus actas consta la diferencia de 20 mil votos a favor de Bordet”, aseguró la diputada entrerriana Carolina Gaillard.
A De Angeli se le escapó la tortuga. Mauricio Macri ganó allí la elección presidencial por mil votos sobre Daniel Scioli. Pero, Bordet -el delfín del gobernador Sergio Urribarri-- le sacó al ruralista una diferencia de 20 mil. El senador macrista De Angeli se escuda en que el recuento se paralizó en el 91,7 de las mesas y hay todavía unos 60 mil votos por escrutar.
Lo cierto es que sus propios socios reconocen que el recuento se paró porque los presidentes de mesa pusieron los telegramas dentro de las urnas (que no se pueden abrir hasta el recuento definitivo que ya empezó) y que las actas de sus propios fiscales en esas mesas admiten que la tendencia se mantiene y hasta se podría estirar.
La “incertidumbre” del ruralista sojero se develará esta misma semana cuando termine el recuento definitivo. Pero De Angeli sigue llorando sobre la leche derramada y no reconoce su derrota, como ya lo admitieron desde Cambiemos.