El electo gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, propuso crear un IVA provincial, a pesar de que el discurso del delasotismo es la baja de impuestos y de recientes experiencias traumáticas como la creación de la controversial tasa vial, que hace que Córdoba tenga los combustibles más caros del país.
Por Sergio Villone // Jueves 30 de julio de 2015 | 12:47
Tengan la plena seguridad que este gobernador que eligieron defenderá la industria
En el marco del coloquio anual de la Unión Industrial de Córdoba, donde en dos jornadas se escucharon las quejas de los industriales por los salarios altos que se pagan en el país y los reclamos porque se perpetre una nueva devaluación, Schiaretti convocó a los ejecutivos y dirigentes a dar apoyo a su propuesta de crear un IVA cordobés, que permita supuestamente resolver las distorsiones que genera Ingresos Brutos.
La iniciativa de Schiaretti remite a un viejo debate que ya se dio en el país en los años 90 y, según los defensores de la creación de este nuevo impuesto, un IVA provincial podría evitar que los productos de exportación se encarezcan y haría que los productos locales se igualen con los importados al carecer de los incrementos por Ingresos Brutos en cada etapa de producción.
Para el tributarista Miguel Di Mascio, un IVA provincial, por un lado, al “ir por fuera del precio, haría que todo producto importado tuviera la misma incidencia que uno local y, adicionalmente, al exportar, se podría devolver y el bien saldría del país sin ninguna incidencia del tributo local a los consumos”.
Las palabras de Schiaretti ya han levantado polémica porque a los cordobeses no les ha ido bien con la creación de nuevos impuestos. La instauración de la “tasa vial” ha encarecido los combustibles que consumen los usuarios cordobeses y además ha sido un botín de guerra de la administración delasotista contra el gobierno nacional, que en estos momentos está en la Corte Suprema de Justicia de la Nación ante planteos de inconstitucionalidad.
En campaña electoral, Schiaretti prometió derogar dicha tasa, como así también eliminar la ley que provoca que los jubilados provinciales cobren 6 meses más tarde los aumentos salariales que reciben los trabajadores activos, también impuesta por el gobierno provincial actual.

Frente a los industriales y en el marco del cierre del coloquio, Schiaretti sobreactuó enfrentar al gobierno kirchnerista, al que en público le hace guiños de reconciliación, luego de que su antecesor y jefe político, José Manuel de la Sota, haya preferido mantener y forzar una relación traumática con la Nación.
“Lo único que le interesa a un gobierno feudal es ganar las elecciones”, embistió el peronista y criticó nuevamente lo que él denominó “la política del látigo y la chequera para adoctrinar voluntades” que el kirchnerismo aplicaría ejerciendo el poder. “Para el campo, ni chequera”, se quejó.
“Tengan la plena seguridad que este gobernador que eligieron, va a defender a la industria. Córdoba es industrial”, les prometió, y quiso empatizar con los empresarios al fustigar que el gobierno nacional incentive el consumo: “Lo hacen para poder ganar las elecciones. Al persistir en un instrumento económico llega un punto que se vuelve en contra”.
“Asistimos a un fin de ciclo, un cambio de época que va a terminar inexorablemente el 10 de diciembre”, vaticinó Schiaretti, jefe de campaña de De la Sota, que el 9 de agosto enfrentará a Sergio Massa en las PASO.