INTERNA EN CLARÍN

Entre la reforma del diario y el pedido de renuncia a Magnetto

El fallo de la Corte Suprema recrudeció las internas en Clarín: mientras Ricardo Roa encara la fusión de la web y el papel, José Aranda y Marcela Noble exigen la renuncia del CEO Héctor Magnetto.

Entre la reforma del diario y el pedido de renuncia a Magnetto

Andrés Brown Redacción En Orsai // Jueves 31 de octubre de 2013 | 17:01

 

FIN DE CICLO
Clarín: Entre la reforma del diario y el pedido de renuncia a Magnetto
El fallo de la Corte Suprema recrudeció las internas en Clarín: mientras Ricardo Roa encara la fusión de la web y el papel, los accionistas del Grupo José Aranda y Marcela Noble (hija de Ernestina) exigen la renuncia del CEO Héctor Magnetto.
El contundente fallo de los jueces de la Corte Suprema, algo que Magnetto prometía internamente que nunca iba a pasar, revolucionó la conducción del Grupo y del diario Clarín.
Porque si bien el desprestigio y la creciente pérdida de lectores eran costos hasta el momento tolerados por los accionistas del Grupo, el fallo adverso fue demasiado y apuró viejas inquinas. Así,  según pudo saber En Orsai, el Gerente General del diario, Héctor Arnada, y Marcela Herrera (hija de Ernestina Herrera de Noble) le reprocharon a Magnetto la seria de decisiones que condujeron al actual desenlace.
Arnada y Marcela Noble, además, sostienen que se necesita una renovación en la conducción del Grupo. En concreto, quieren terminar con el estilo oscuro e intrigante que encarna Magnetto.
En términos de su composición, el 70,99 por ciento de las acciones del Grupo está en manos del grupo controlante integrado por Herrera de Noble-Magnetto-Aranda- Pagliaro. Un 9,11 por ciento es de un banco de inversión y el 19,9 por ciento es capital flotante que cotiza en las bolsas de Buenos Aires y Londres.
Estas movidas en las cúpulas, a su vez, ya tienen un correlato en la organización del diario. Ricardo Roa, Editor General Adjunto de Clarín, le avisó ayer a un grupo de editores sobre las reformas que en breve se empezarán a aplicar.
Por un lado, se completará la fusión entre la redacción para el diario papel y la de la web. Incluso la web tendrá prioridad, en contra de lo que venía sucediendo. Esta decisión responde al crecimiento de la torta publicitaria de la web y a lo abandonada que se encuentra la versión on line de Clarín.
Habrá un control más estricto de los horarios que cumplen los periodistas. Y hasta existirá un nuevo grupo de editores por encima de los editores actuales, encargados de supervisar que la web tenga prioridad.
Tales modificaciones vienen acompañadas de un mayor poder interno para Roa, en detrimento de Ricardo Kirschbaum, editor general del diario y el encargado de la visión más periodística dentro del diario.

El contundente fallo de los jueces de la Corte Suprema, algo que Magnetto prometía internamente que nunca iba a pasar, revolucionó la conducción del Grupo y del diario Clarín.

 

Porque si bien el desprestigio y la creciente pérdida de lectores eran costos hasta el momento tolerados por los accionistas del Grupo, el fallo adverso fue demasiado y apuró viejas inquinas.

 

Así,  según pudo saber En Orsai, el Gerente General del diario, Héctor Aranda, y Marcela Herrera (hija de Ernestina Herrera de Noble) le reprocharon a Magnetto la seria de decisiones que condujeron al actual desenlace.

 

Aranda y Marcela Noble, además, sostienen que se necesita una renovación en la conducción del Grupo. En concreto, quieren terminar con el estilo oscuro e intrigante que encarna Magnetto.

 

En términos de su composición, el 70,99 por ciento de las acciones del Grupo está en manos del grupo controlante integrado por Herrera de Noble-Magnetto-Aranda- Pagliaro. Un 9,11 por ciento es de un banco de inversión y el 19,9 por ciento es capital flotante que cotiza en las bolsas de Buenos Aires y Londres.

 

Estas movidas en las cúpulas, a su vez, ya tienen un correlato en la organización del diario.

 

Ricardo Roa, Editor General Adjunto de Clarín, le avisó ayer a un grupo de editores sobre las reformas que en breve se empezarán a aplicar.

 

Por un lado, se completará la fusión entre la redacción para el diario papel y la de la web. Incluso la web tendrá prioridad, en contra de lo que venía sucediendo.

 

Esta decisión responde al crecimiento de la torta publicitaria de la web y a lo abandonada que se encuentra la versión on line de Clarín.

 

Habrá un control más estricto de los horarios que cumplen los periodistas. Y hasta existirá un nuevo grupo de editores por encima de los editores actuales, encargados de supervisar que la web tenga prioridad.

 

Tales modificaciones vienen acompañadas de un mayor poder interno para Roa, en detrimento de Ricardo Kirschbaum, editor general del diario y el encargado de la visión más periodística dentro del diario.

Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google+ Enviar a un amigo Imprimir esta nota