En dos posiciones diferentes, antes distintos auditorios, pero con el mismo mensaje, el Gobierno y el genocida defendieron el accionar de la fuerza de Seguridad en el caso Maldonado. La coincidencia sobre la represión podría no ser mera casualidad.
Pep - Redacción En Osai // Jueves 05 de octubre de 2017 | 09:26
Estoy orgulloso de las fuerzas de seguridad
El jefe de gabinete, Marcos Peña Braun, concurrió a la Cámara de Diputados para dar el informe de gestión. Allí fue interrogado por varias veces por el caso Maldonado y la falta de políticas desde el macrismo.
Al ser consultado específicamente sobre el accionar de la fuerza, Peña Braun afirmó que “estoy orgulloso de las fuerzas de seguridad que están liderando el combate al narcotráfico que ustedes no realizaron”, en respuesta al diputado Cabandié.
En otro lugar y casi al mismo tiempo, el genocida, Alfredo Astiz, utilizó la posibilidad de hablar antes de escuchar la sentencia en la megacausa ESMA. En ese sentido, el represor aseguró que “en los últimos graves hechos producidos por los movimientos secesionistas en la provincia de Chubut el principal tema de debate de los políticos en los principales medios no era cuál era el movimiento, ni cuál era su objetivo. El principal tema de debate era si un Gendarme tenía una piedra en su mano o no”.
Casi al mismo tiempo, en dos lugares diferentes el genocida y un alto funcionario de Gobierno hacía una defensa concreta de la fuerza que está sospechada de desaparecer a Santiago Maldonado.
CAMBIAMOS
— En Orsai (@EnOrsai) October 4, 2017
Total silencio de Vidal ante el aumento de la mortalidad infantil en la provincia https://t.co/MVOi7V8TJD pic.twitter.com/D4GKCHDSZ7
Carlos Melconian cruzó al ministro de Economía por su lectura de la calma financiera. El economista advirtió sobre la fragilidad del Banco Central, la dolarización récord de diciembre y el riesgo de una estabilidad sin crecimiento.
El periodista Diego Genoud analiza la estrategia de La Libertad Avanza para monopolizar la derecha: la designación de Presti en Defensa como jugada audaz de Karina Milei, el desplazamiento de Bullrich y Villarruel, y la subordinación de la Argentina a la agresiva estrategia geopolítica de Donald Trump.








