El candidato presidencial de UNA, Sergio Massa, viajó a Córdoba para contener los votos que logró su socio José Manuel de la Sota antes de que ese caudal electoral se vaya al candidato del kirchnerismo, Daniel Scioli, o al de Cambiemos, Mauricio Macri.
Sergio Villone // Miercoles 19 de agosto de 2015 | 12:39
La ley es clara. No. Seríamos poco serios. Si hay algo que aprendí a valorar en estos meses de trabajo junto a De la Sota es el respeto a las reglas"
El viaje del tigrense se da en medio de rumores y desmentidas que tensaron la relación entre Massa y De la Sota: el cordobés negó que vaya a ser el jefe de campaña del bonaerense, y éste dijo que no hay posibilidades de que su vice, Gustavo Sáenz, se baje para posibilitar una fórmula presidencial con De la Sota.
"La ley es clara. No. Seríamos poco serios. Si hay algo que aprendí a valorar en estos meses de trabajo junto a De la Sota es el respeto a las reglas", afirmó Massa, antes de firmar con el gobernador mediterráneo un documento de políticas públicas de UNA.
El ex intendente de Tigre (Buenos Aires) incluirá entre sus propuestas un programa de empleo joven similar al Plan Primer Paso (PPP) que se implementó en Córdoba, orientado especialmente a los jóvenes.
Ambos dirigentes, por estas horas, también enfrentan versiones contradictorias con respecto al rumbo de la campaña nacional de UNA y quién debe conducirla.
El lunes, el ministro de Comunicación del gobierno cordobés, Jorge Lawson, negó que De la Sota fuera a ser jefe de campaña de Massa. "Lo va a acompañar", aclaró.
“De la Sota compartió un espacio con Massa en acuerdo con UNA y compitió con él. Perdió la elección y ahora lo apoya, tal como dijo”, explicó y también sentenció que una fórmula presidencial es imposible “por el marco legal”.
A esta serie de rumores, el delasotismo también ha tenido que salir a negar tener un acuerdo subterráneo con el sciolismo, como se viene diciendo en pasillos políticos cordobeses desde mucho antes de las PASO del 9 de agosto.
“De la Sota sólo cruzó con Scioli palabras para transmitir su solidaridad por las inundaciones pero no corresponde tocar otro temas”, dijo Lawson, y descartó que el gobernador electo, Juan Schiaretti, sea el que esté tendiendo puentes con el sciolismo: “Se sentará con quien sea para trabajar por la provincia. No tiene motivo para hacerlo antes. Los rumores que circulan no son correctos ni reales”.
Por estos días, trascendieron versiones que daban cuenta de un supuesto nuevo desacuerdo entre De la Sota y Schiaretti por este tema. Schiaretti viene haciéndole guiños en público a Scioli, especialmente por las cuentas de la Provincia, en rojo y con una deuda que muchos especialistas marcan como una “bomba de tiempo”.
Mientras el gobernador electo piensa en su futuro gobierno y dar marcha atrás con la mala relación que sostuvo De la Sota con el gobierno nacional, éste ya se desliga de la gestión provincial y piensa en su futuro político. “Algún día seré presidente de los argentinos”, se esperanzó la semana pasada.
Alrededor del primer mandatario cordobés descartaron romper con Massa debido a que en la lista de diputados y senadores nacionales están varios de los más importantes dirigentes del delasotismo, entre ellos Adriana Nazario, pareja de De la Sota, Carlos Caserio y Juan Carlos Massei.
Aunque algunos recuerdan que De la Sota ordenó bajar su lista de legisladores nacionales en 2011, cuando Cristina Fernández de Kirchner se impuso con el 50% de los votos en las PASO y derribó el sueño del “cordobesismo” lanzado por De la Sota hacía apenas una semana.