La nueva dirigencia de Federación Agraria (FAA) mantuvo cierto acercamiento con el Gobierno nacional lo que no cayó bien dentro de las demás entidades agropecuarias y abrió un frente interno dentro de la Mesa de Enlace. Buzzi se quejó y dijo que “no hay que creerle al Gobierno”.
Por Sebastián Premici para Página 12 // Viernes 06 de febrero de 2015 | 09:08
En diciembre pasado la Federación Agraria realizó elecciones internas donde resultó como conductor, Omar Príncipe, que a pesar de su tono contestatario mantuvo un tímido dialogo con el Gobierno. Tan solo con eso, desde las demás entidades agropecuarias comenzaron a mirar con recelo la actitud del nuevo dirigente.
Al respecto, el titular de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Rubén Ferrero, aseguró ofuscado que “notamos que la nueva dirigencia de FAA ha tenido un acercamiento con el Gobierno. Eso no es lo preocupante. El tema es que uno nota que hay un acercamiento a las políticas del gobierno nacional”.
En tanto, el ex titular de la FAA, Eduardo Buzzi, fiel a su gorilismo consideró que “en más de diez años de gobierno el kirchnerismo nunca impulsó las propuestas de la FAA, como retenciones segmentadas o una ley de arrendamientos para proteger a los pequeños y medianos productores, por lo que no hay motivos para creerle ahora”.
Algo que no es cierto. Ya que en medio del conflicto por las retenciones móviles el oficialismo impulsó normativas que beneficiaban a los pequeños y medianos productores. Pero el ruralista decidió mantener el acuerdo con las demás entidades en vez de impulsar modificaciones que beneficiaban a su sector.
El inicio de un dialogo entre el Gobierno y la Federación Agraria promete traer cola dentro la Mesa de Enlace, ya que las demás entidades se muestran recelosas. Ya con un peso político cada vez más diluido, el otrora articulador de la oposición se descascara en las internas.