FANTASMAS

Para Carta Abierta, Faunen es peor que la Alianza delaruista

En un nuevo pronunciamiento, el grupo intelectual afirmó que, a diferencia de Faunen, la Alianza de 1998 "tenía la disculpa de haberse constituido para enfrentar a un gobierno reaccionario".

Para Carta Abierta, Faunen es peor que la Alianza delaruista

Andrés Brown - Redacción En Orsai // Martes 27 de mayo de 2014 | 16:02

La Alianza era un acuerdo de partidos, no un conglomerado de aspirantes al liderazgo mediático

Los intelectuales del grupo Carta Abierta se refirieron en durísimos términos a la Alianza Unen, recientemente conformada por radicales, socialistas y seguidores de Elisa Carrió.

 

“Agrupamientos recientemente constituidos, como el FA/UNEN, no han podido siquiera llegar al mínimo de coincidencias imprescindible para un pronunciamiento colectivo”, afirmaron.

 

En ese sentido, agregaron: “Los límites para el asombro no dejan de ensancharse en la política argentina: después de la indefendible gestión del presidente expulsado en 2001, se consideró que la Alianza no podía repetirse. Sin embargo, aquella desafortunada iniciativa tenía por lo menos la disculpa de haberse constituido para enfrentar a un gobierno reaccionario y, además, era un acuerdo de partidos, no un conglomerado de aspirantes al liderazgo mediático”.

 

En otro párrafo, los integrantes de Carta Abierta sostienen que la Alianza Unen se trata de una formación pospartidaria y “a pesar de que su conciencia falaz los lleva a algunos a denominar como centroizquierda lo que en verdad es un nuevo tipo de centroderecha y hasta de derecha a secas”.

 

El ex gobernador de Santa Fe y referente del Partido Socialista, Hermes Binner, no es nombrado pero tampoco se salva de las críticas. “Alfredo Palacios, adversario del peronismo, en su momento, participó de los primeros movimientos antiimperialistas de América latina y fue un decidido defensor de la Revolución Cubana".

Y rematan: "Difícilmente podría soportar la vergüenza de saber que algunos de sus correligionarios hubieran votado contra el gobierno popular de Hugo Chávez, blanco de todos los ataques y maniobras de los Estados Unidos”.

 

Sobre las similitudes entre Faunen y la Alianza que gobernó el país hasta fines del 2001, la lista es larga. Por ejemplo, las internas y heterogeneidad ideológica de sus dirigentes, nucleados a partir de un casi único punto en común: oponerse al peronismo gobernante.

 

Respecto a las propuestas en lo económico y político, tampoco existen acuerdos programáticos muy visibles. Otro de los enormes déficit de la gestión aliancista.

 

“Algunos nucleamientos empresarios, reunidos en el Foro de Convergencia Empresarial, han optado por plantear un programa máximo de retorno al neoliberalismo que niega al Estado la posibilidad de financiamiento, rechazando toda posibilidad de imponer retenciones a la producción del agro –con un tono que hace pensar que consideran esa medida como una violación a los Derechos Humanos– y ubicando un derecho de propiedad que no admite restricciones en la cumbre del orden jurídico, mientras adjudica al empresariado la exclusividad de sujeto creador de valor y cosifica a los trabajadores”. Con estas palabras, los intelectuales de Carta Abierta cuestionaron el documento presentado hace algunas semanas por el Foro de Convergencia Empresarial y redactado por el filósofo Santiago Kovadloff.
Carta Abierta cuestiona además a los sindicatos, a quienes llama “estructuras sindicales obsoletas, aun intocadas” que “obturan la intervención política de los trabajadores y son funcionales a los intereses de los sectores empresariales mencionados”. Como contracara del sindicalismo que critican, citan Hugo Yasky, secretario general de la CTA.
Los intelectuales se refieren en duros términos a la Alianza Unen, recientemente conformada por radicales, socialistas y seguidores de Elisa Carrió. “Agrupamientos recientemente constituidos, como el FA/UNEN, no han podido siquiera llegar al mínimo de coincidencias imprescindible para un pronunciamiento colectivo”, afirman.
"La Alianza tenía por lo menos la disculpa de haberse constituido para enfrentar a un gobierno reaccionario y, además, era un acuerdo de partidos"
En ese sentido, agregan: “Los límites para el asombro no dejan de ensancharse en la política argentina: después de la indefendible gestión del presidente expulsado en 2001, se consideró que la Alianza no podía repetirse. Sin embargo, aquella desafortunada iniciativa tenía por lo menos la disculpa de haberse constituido para enfrentar a un gobierno reaccionario y, además, era un acuerdo de partidos, no un conglomerado de aspirantes al liderazgo mediático”.
En otro párrafo, los integrantes de Carta Abierta sostienen que la Alianza Unen se trata de una formación pospartidaria y “a pesar de que su conciencia falaz los lleva a algunos a denominar como centroizquierda lo que en verdad es un nuevo tipo de centroderecha y hasta de derecha a secas”.
El ex gobernador de Santa Fe y referente del Partido Socialista, Hermes Binner, no es nombrado pero tampoco se salva de las críticas. “Alfredo Palacios, adversario del peronismo, en su momento, participó de los primeros movimientos antiimperialistas de América latina y fue un decidido defensor de la Revolución Cubana. Difícilmente podría soportar la vergüenza de saber que algunos de sus correligionarios hubieran votado contra el gobierno popular de Hugo Chávez, blanco de todos los ataques y maniobras de los Estados Unidos”.
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