Después de una jornada intensa y festiva, el flamante mandatario anunció más ayuda social. Pero reverá la llegada de refugiados islámicos y prometio mano dura contra los barrabravas.
Redacción y agencias // Domingo 01 de marzo de 2015 | 22:22
Segundas partes también pueden ser buenas. Tabaré Vazquez, asumió ayer su segundo mandato con la promesa de tomar como referencia los valores artiguistas de "libertad, autodeterminación e integración''. Fue una intensa jornada, solemne y festiva, en el paisito que transcurrió entre actos solemnes y celebraciones populares, y que pasó acompañado de líderes internacionales y vivado por su pueblo. A última hora, el oncólogo anunció medidas que permiten intuir un giro hacia el centro, después de la revolución de los derechos del Pepe Mujica.
La investidura tuvo dos partes bien diferenciadas, una en el interior del Palacio Legislativo, donde prestó declaración constitucional junto a su vicepresidente, Raúl Sendic, y otra a cielo abierto, por las calles del centro de Montevideo y en la Plaza de la Independencia, bajo un baño de multitudes.
En la solemne ceremonia del Palacio Legislativo, Vázquez, médico oncólogo de 75 años, juró el cargo ante la presidenta temporal de la Asamblea General, la senadora Lucía Topolansky, e inauguró su segundo mandato después haber dirigido los designios de Uruguay entre 2005 y 2010.
Cuando se cumplen 30 años de la restitución de la democracia tras la dictadura uruguaya (1973-1985), el nuevo presidente elogió en su discurso a los mandatarios que rigieron el país las tres últimas décadas, pero retrocedió aún más para reivindicar al prócer José Artigas.
INVITADOS Y FALTAZOS
Presenciaron su investidura los presidentes de Cuba, Raúl Castro; Nicaragua, Daniel Ortega; Chile, Michele Bachelet; Paraguay, Horacio Cartes; Ecuador, Rafael Correa, y Brasil, Dilma Rousseff, junto con el rey Juan Carlos de España. Una alta representación internacional que no esconde destacadas ausencias como la de Cristina por razones obvias (nuestro país estuvo representado por Amado Boudou) o la del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a quien la situación política de su país le impidió acudir. Tampoco estuvo el mandatario de Bolivia, Evo Morales, que ya estuvo en la capital uruguaya el pasado jueves 26 de febrero, ni el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, que sufre una afección gripal.
Una vez cumplido el protocolo de la Asamblea General, Vázquez y Sendic se dirigieron hacia la Plaza de la Independencia de Montevideo a bordo de una antigua camioneta de la marca Ford de mediados del siglo XX, similar al primer vehículo que tuvo el nuevo presidente.
La ceremonia se abrió al público a partir de ese momento, con las calles del centro de la capital copadas por simpatizantes de Vázquez y por fieles admiradores del presidente saliente, José Mujica.
Pese a su fama de tímido y reservado, Vázquez goza de una gran aceptación popular (al finalizar su primer mandato tenía un índice de popularidad mayor al 70%), sabe hacerse querer y ayer no cesó de sonreír y de saludar al paso de la comitiva. Una vez en la Plaza de la Independencia, sobre un escenario, Mujica le hizo entrega a su sucesor, a los pies de la estatua de Artigas, de la banda presidencial, fundiéndose en un fraternal abrazo.
En un soleado domingo de verano, la multitud de ciudadanos congregada comenzó ovacionando a Vázquez e intensificó su voz para dedicar cánticos de ``Pepe, Pepe'' dirigidos a Mujica.

PRIMERAS MEDIDAS
Finalmente, por la noche Tabaré anunció sus primeras medidas con una fuerte impronta social pero tomando distancia de algunos ideales del Pepe. Por ejemplo, dijo que es necesario un "profundo análisis'' de los efectos que ha tenido en la sociedad la llegada de refugiados sirios y de liberados de la cárcel de Guantánamo, antes de decidir si se sigue adelante con esa política, tal como pretendía su antecesor.
No fue la única diferencia que Vázquez marcó. Se comprometió a que en 18 meses la inflación baje del actual 9% anual a un rango de entre 3 y 7%; a reducir los asaltos con violencia; y a enviar un proyectos de ley con duras penas para los que cometen actos violentos en las canchas.
También anunció que su gobierno entregará tabletas electrónicas a los jubilados en forma gratuita y pondrá en funcionamiento un sistema para el Estado solvente el cuidado de discapacitados y ancianos que no pueden valerse por sí mismos. El mandatario frenteamplista también destacó que en poco tiempo el 100% de los tramites del Estado se podrán hacer desde Internet y los teléfonos celulares.
Además de anuncios en materia de salud vinculados a la lucha contra el alcoholismo y la creación de una Secretaría Nacional de Deporte dependiente de la Presidencia, Vazquez adelantó que "se profundizarán los proyectos para la construcción de la vivienda social''. Ni una palabra sobre la ley que legalizó la marihuana, una iniciativa de Mujica que llamó la atención del mundo entero, pero que todavía no ha comenzado a funcionar en sus aspectos centrales. El Estado todavía no ha seleccionado a las empresas que cultivarán la hierba y por ello no se ha sembrado ni comenzado la venta en farmacias, tal como está previsto.