Para el ISDA, Argentina está en default y se dispararon los pagos de seguros por mil millones de dólares. Esta determinación podría gatillar el reclamo de “aceleración” de los bonistas que ingresaron al canje.
Paul Singer, depredador financiero
Viernes 01 de agosto de 2014 | 16:05
Argentina enfrenta el embate del sector financiero internacional y ahora el ISDA -International Swaps and Derivatives Association - nuestro país está en default. Sin embargo, el pago fue realizado, está congelado por el juez Thomas Griesa y generó reclamos de los bonistas que sí ingresaron al canje y que entienden que el pago está bloqueado por la Justicia.
La ISDA es una organización que nuclea a los actores del mercado de derivados del mundo y tiene entre sus miembros al fondo buitre de Paul Singer, uno de los que votó a favor del default para cobrar los seguros. Juez y parte, insólito.
Así se maneja el sector financiero global en su ataque ya sin disimulo sobre la economía argentina tal como fuera denunciado por el propio New York Times y varios economistas de peso.
Si bien los seguros no impactarán en forma directa sobre la economía argentina, la decisión de ISDA podría activar la “aceleración” de los pagos de la deuda reestructurada.
El ataque coordinado del sector financiero sobre la reestructuración de la deuda argentina evidencia el poder que tiene el sector privado sobre el público y sobre los gobiernos de los países emergentes.
El alineamiento de Argentina con un nuevo orden financiero global en sintonía con los gigantes Rusia y China es imperdonable para los buitres que se habína acostumbrado entre 1976 y el 2003 a saquear nuestro país con el beneplácito de sus cómplices locales.