El buque Fugro Supporter realizó estudios del lecho marino cerca de Puerto Argentino y Mare Harbour y luego volvió a operar en aguas uruguayas. La empresa Fugro niega cualquier vínculo con el proyecto petrolero Sea Lion, pero también trabajó para el consorcio de YPF en Vaca Muerta.
Redacción EnOrsai // Martes 15 de septiembre de 2026 | 06:32
Deja a Milei ante una nueva contradicción
El Reino Unido avanza con los trabajos preliminares para un cable submarino entre Malvinas y Uruguay, una infraestructura de telecomunicaciones que tendría unos 2.000 kilómetros de extensión. El proyecto no fue anunciado oficialmente por Londres ni por las autoridades de las islas, pero la actividad del buque especializado Fugro Supporter permitió reconstruir parte de sus movimientos.
La embarcación pertenece a la empresa neerlandesa Fugro, especializada en estudios del suelo y del lecho marino. Según la información disponible, realizó tareas en aguas de las Malvinas y posteriormente volvió a desplazarse hacia Montevideo.
El dato adquiere particular relevancia porque la ruta analizada conectaría las islas con Uruguay, mientras Argentina vuelve a colocar la cuestión de la soberanía en el centro de su política exterior.
El buque estuvo en aguas de las Malvinas desde la tercera semana de mayo de 2026 y, según los registros analizados por OpenFalklands, habría relevado una ruta hacia Mare Harbour.
Mare Harbour es el principal puerto militar y logístico de las islas y está ubicado junto a Mount Pleasant. La zona fue desarrollada después de la guerra de 1982 para reforzar la presencia militar británica.
Los datos de seguimiento muestran además que el barco se dirigió posteriormente hacia Montevideo. OpenFalklands señaló que la velocidad registrada durante parte de su recorrido era compatible con tareas de relevamiento marino, aunque advirtió que los datos AIS por sí solos no permiten determinar con certeza qué trabajo realizaba.
La cautela es importante. La presencia del Fugro Supporter no permite afirmar que el cable ya esté siendo tendido. Lo que sí aparece documentado es la realización de estudios compatibles con la planificación de una conexión submarina.
Los registros de la Administración Nacional de Puertos de Uruguay muestran varias estadías del Fugro Supporter en Montevideo.
La nave permaneció allí entre el 26 y el 30 de abril de 2025, entre el 16 y el 19 de diciembre del mismo año, entre el 15 y el 19 de agosto de 2026 y entre el 1 y el 3 de septiembre de 2026.
El recorrido volvió a llamar la atención cuando el barco salió de Montevideo hacia las islas el 25 de agosto y regresó a aguas uruguayas pocos días después.
OpenFalklands estimó que una conexión entre ambos puntos podría tener una extensión de entre 2.000 y 2.200 kilómetros. También calculó, a modo orientativo, un costo de capital cercano a los US$100 millones y gastos operativos anuales de alrededor de US$3 millones.
La presencia de Fugro adquirió otra dimensión después de que la empresa quedara incluida entre las compañías observadas por el Gobierno argentino por sus presuntas actividades vinculadas con hidrocarburos en la plataforma continental.
La compañía neerlandesa respondió públicamente el 11 de septiembre. Afirmó que sus trabajos en la zona no tuvieron relación con actividades hidrocarburíferas y que estuvieron limitados a estudios del lecho marino destinados a un proyecto de cable submarino de telecomunicaciones.
Fugro también aseguró que no participa ni participará del proyecto Sea Lion, impulsado en las aguas próximas a Malvinas, y que informó esa situación a la Cancillería argentina y a la Embajada argentina en los Países Bajos.
La aclaración de la empresa resulta relevante porque el Gobierno de Milei había colocado a distintas compañías bajo amenaza de sanciones por sus actividades vinculadas con las islas.
El caso presenta, sin embargo, una contradicción difícil de ignorar.
Fugro no sólo desarrolló actividades en las Malvinas. También realizó trabajos para infraestructura vinculada con Vaca Muerta. En 2025, la empresa efectuó estudios geotécnicos del lecho marino frente a Punta Colorada, en Río Negro, para el proyecto Vaca Muerta Oil Sur.
VMOS es un consorcio liderado por YPF junto con otras grandes empresas productoras de Vaca Muerta. De acuerdo con la información publicada por Energía & Transporte, Fugro fue contratada para realizar estudios destinados a definir la ubicación de las instalaciones de exportación petrolera.
Así, la misma empresa que aparece cuestionada por el Gobierno argentino por sus actividades en torno a Malvinas también prestó servicios para infraestructura estratégica de la principal petrolera argentina.
La situación expone una dificultad concreta para la estrategia del Gobierno. Mientras la administración de Javier Milei endurece su discurso sobre las empresas que operan en Malvinas, el entramado internacional de proveedores que participa en Vaca Muerta vuelve mucho más compleja cualquier política de sanciones.
El propio sector petrolero advirtió sobre los riesgos de limitar el universo de proveedores especializados. El caso Fugro muestra que una compañía puede desarrollar trabajos en Argentina y, al mismo tiempo, tener contratos o actividades en proyectos vinculados con las islas.
La contradicción no es menor. La política oficial pretende obligar a las empresas a tomar posición frente a Malvinas, pero la economía energética que el Gobierno impulsa depende de cadenas internacionales de servicios, tecnología y proveedores especializados.
La conexión entre Malvinas y Uruguay no sería inédita.
El Archivo Nacional de las Islas Malvinas registra que en 1915 el Almirantazgo británico instaló un cable submarino entre Stanley y Montevideo. El enlace fue mantenido y operado por personal de la Western Telegraph Company.
Los documentos conservados por el archivo también registran fallas del cable durante diciembre de 1915. El antecedente muestra que la conexión entre ambos territorios mediante infraestructura de comunicaciones tiene una historia que se remonta a la Primera Guerra Mundial.
Más de un siglo después, la posibilidad de una nueva conexión submarina vuelve a colocar las telecomunicaciones en el tablero estratégico del Atlántico Sur.
Uno de los aspectos más llamativos es la escasez de información pública sobre el proyecto.
La investigación de elDiarioAR señaló que la Cancillería argentina estaba al tanto de los trabajos, mientras que una alta fuente de la Cancillería uruguaya dijo no conocer el proyecto. Ni la cartera argentina ni el Foreign Office británico respondieron a las consultas periodísticas citadas por ese medio.
La falta de información oficial deja abiertos interrogantes sobre quién financiará la infraestructura, quién será su propietario, dónde estará exactamente su punto de llegada y cuándo comenzaría el eventual tendido del cable.
Por ahora, los datos disponibles permiten hablar de estudios del lecho marino y de una posible conexión de telecomunicaciones. Cualquier afirmación más contundente sobre la instalación efectiva del cable debería esperar confirmaciones oficiales.
El posible cable entre Malvinas y Uruguay aparece en un escenario marcado por la disputa de soberanía, la explotación de recursos naturales y el endurecimiento de la política del Gobierno argentino.
El Reino Unido, mientras tanto, mantiene una infraestructura militar en las islas y avanza con estudios destinados a mejorar sus comunicaciones. Argentina responde con sanciones y advertencias a empresas, pero al mismo tiempo algunas de esas compañías participan de proyectos centrales para la expansión energética de YPF y Vaca Muerta.
El caso Fugro desnuda así una de las tensiones de la política de Milei: el Gobierno pretende utilizar sanciones para reforzar su posición sobre Malvinas, pero la propia estructura productiva que busca expandir depende de empresas internacionales que operan en múltiples mercados.
La discusión, entonces, ya no pasa solamente por un cable bajo el Atlántico. También expone hasta dónde puede llegar una política de sanciones sin terminar chocando con los intereses económicos y estratégicos que el propio Gobierno pretende promover.
Lacunza, S. (2026, 14 de septiembre). Reino Unido avanza en la instalación de un cable submarino entre Malvinas y Uruguay. elDiarioAR. (El Diario AR)
Fugro. (2026, 11 de septiembre). Fugro responds to reported participation in hydrocarbon activities referenced by Argentina. (Fugro)
OpenFalklands. (2026, 8 de junio). AIS Data Offers Clues to the MV Fugro Supporter’s Activities in the Falklands. (OpenFalklands)
OpenFalklands. (2026, 7 de junio). Could the South Atlantic Be The Next Cable Frontier?. (OpenFalklands)
Jane Cameron National Archives. (s. f.). Telecommunications. Falkland Islands Government. (????????????????????)
Energía & Transporte. (2026, 10 de septiembre). Malvinas: con Javier Milei, dos proveedoras de Sea Lion ganaron contratos en el oleoducto Vaca Muerta Sur. (Transporte y Energía)
Reuters. (2026, 14 de septiembre). Argentina's Milei plans bill to toughen sanctions against firms operating in Falklands. (Reuters)
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