ANUNCIO CONGELADO

Base Naval Integrada de Ushuaia: Milei reactiva una obra frenada y promete una inversión de hasta US$500 millones

El Gobierno de Javier Milei volvió a poner en primer plano la Base Naval Integrada de Ushuaia y la presentó como pieza estratégica para el Atlántico Sur y la Antártida. Sin embargo, la obra comenzó en 2022 y los registros oficiales exhiben un avance físico de apenas 9,13%. Ahora se anuncian nuevos fondos y una inversión de hasta US$500 millones.

Base Naval Integrada de Ushuaia: Milei reactiva una obra frenada y promete una inversión de hasta US$500 millones

Redacción EnOrsai // Lunes 14 de septiembre de 2026 | 16:21

Una obra vieja que vuelve como prioridad

La Base Naval Integrada de Ushuaia volvió a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno de Javier Milei. La Casa Rosada la presentó como una infraestructura estratégica para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur, mejorar las capacidades vinculadas con la Antártida y reforzar áreas como las telecomunicaciones y la inteligencia.

Pero detrás del anuncio hay una historia bastante menos novedosa. El proyecto no nació durante la actual administración: sus antecedentes se remontan al Polo Logístico Antártico incorporado a la planificación estatal en 2014 y la construcción de la Base Naval Integrada comenzó en marzo de 2022.

El dato que incomoda al relato oficial es el ritmo de ejecución. Según la documentación citada por Chequeado, la obra registraba un avance físico del 9,13% al 31 de diciembre de 2023 y ese mismo porcentaje fue informado nuevamente en agosto de 2025.

 

El 9,13% que expone la demora

La cifra resulta especialmente significativa porque permite dimensionar la distancia entre los anuncios políticos y la ejecución concreta de la infraestructura.

De acuerdo con la información difundida, durante al menos los primeros 20 meses de la gestión de Milei no se habría registrado avance físico en la obra. En abril de 2026, ante consultas del Congreso sobre las demoras, el Ministerio de Defensa explicó que la ejecución estaba condicionada por la programación financiera y la disponibilidad de caja.

Ahora el proyecto vuelve a presentarse como una prioridad estratégica. La diferencia está en que el Gobierno pretende acompañarlo con una ampliación considerable de recursos.

 

Hasta US$500 millones para la Base Naval

La nueva etapa contempla una inversión estimada de entre US$400 y US$500 millones, según la información difundida por la TV Pública. El proyecto incluye un muelle de más de un kilómetro y fue incorporado como prioridad en el Presupuesto 2027.

Además, el Decreto 867/2026 modificó el Presupuesto 2026 y destinó más de $217.000 millones al área de Defensa. Dentro de esas modificaciones aparecen unos $206.000 millones bajo el concepto de adelantos a proveedores y contratistas a largo plazo.

La información disponible no identifica expresamente esos $206.000 millones con la Base Naval Integrada. Sin embargo, Chequeado señaló que podrían estar relacionados con la ampliación destinada a la obra.

La Casa Rosada también confirmó que el refuerzo presupuestario tiene entre sus objetivos avanzar con la Base Naval Integrada y aumentar capacidades argentinas en telecomunicaciones e inteligencia.

 

Un proyecto que atravesó gobiernos

La historia del proyecto contradice cualquier intento de presentarlo como una iniciativa exclusivamente libertaria.

El Polo Logístico Antártico de Ushuaia fue incorporado formalmente a la planificación estatal mediante el Decreto 2645 de 2014. Posteriormente, durante el gobierno de Alberto Fernández, el entonces ministro de Defensa Jorge Taiana encabezó en marzo de 2022 el acto de inicio de la construcción de la Base Naval Integrada.

La planificación contemplaba diferentes etapas. En la primera estaban incluidos estudios de suelo, extensión de servicios y la construcción de dos naves industriales por parte de Tandanor. Las etapas posteriores contemplaban el muelle, edificios administrativos, viviendas de servicio e instalaciones destinadas a la asistencia de buques.

Por eso, la actual administración no parte de cero. Recibe una obra iniciada años atrás y ahora busca transformarla en uno de los símbolos de su política de Defensa y soberanía en el extremo austral.

 

La Base Naval no puede funcionar sola

El análisis publicado por Pucará Defensa introduce una advertencia central: construir la infraestructura no alcanza.

La capacidad estratégica depende también de disponer de buques, aeronaves, helicópteros, radares, comunicaciones, combustible, talleres, repuestos y personal especializado. Una base puede ser moderna y costosa, pero su utilidad queda limitada si el Estado no puede sostener los medios necesarios para operarla.

El antecedente del rompehielos ARA Almirante Irízar resulta ilustrativo. Su incendio en 2007 y la posterior indisponibilidad prolongada obligaron a contratar medios extranjeros para garantizar la continuidad de las campañas antárticas.

La recuperación del Irízar permitió recomponer una capacidad fundamental, pero el análisis sostiene que la autonomía logística no debería depender de una única plataforma. Para sostener una presencia permanente se necesita una red con redundancia y mantenimiento sostenido.

 

De Ushuaia a la Antártida

La apuesta estratégica excede a la Base Naval. El objetivo planteado es articular un sistema que conecte Ushuaia, Petrel y Marambio.

Ushuaia funcionaría como retaguardia continental, portuaria, industrial y administrativa. Petrel aparece como un nodo adelantado con capacidad para integrar operaciones aéreas y marítimas, mientras que Marambio mantiene una función central como enlace aéreo y plataforma científica.

Los buques, aeronaves y helicópteros serían los conectores de ese esquema. La intención es transformar instalaciones dispersas en una red logística capaz de abastecer las bases argentinas y, eventualmente, prestar servicios a otros programas antárticos.

 

La diferencia entre una base y un polo logístico

Pucará Defensa también marca una diferencia conceptual importante. La Base Naval Integrada constituye principalmente una infraestructura militar, mientras que el Polo Logístico Antártico supone una estructura mucho más amplia.

El polo debería articular al puerto, el aeropuerto, las Fuerzas Armadas, organismos científicos, universidades, empresas privadas y servicios destinados a las expediciones antárticas.

Para Ushuaia, esa transformación podría significar convertirse en una verdadera puerta de entrada a la Antártida. Pero para lograrlo se requieren reparaciones, depósitos, transporte, combustible, conectividad, servicios científicos y capacidad de respuesta ante emergencias.

La cuestión, entonces, no se reduce a cuánto dinero se destine a una obra militar. También está en juego si el Estado logra coordinar una política interinstitucional que involucre a Defensa, Cancillería, organismos científicos, universidades, Tierra del Fuego y empresas.

 

El problema que los anuncios no resuelven

El antecedente presupuestario citado por Pucará Defensa agrega otra dimensión al problema. Un estudio de Ferrari y Auza sobre la evolución de la política antártica argentina encontró que entre 2007 y 2013 el Plan Antártico ejecutó aproximadamente el 60% de los recursos asignados.

En los proyectos de inversión, la subejecución habría sido todavía mayor: al menos 60% entre 2008 y 2011. El propio artículo aclara que esos datos son históricos y no pueden trasladarse automáticamente a la situación actual.

Sin embargo, el antecedente plantea una cuestión que atraviesa cualquier política de infraestructura: asignar presupuesto no equivale necesariamente a construir capacidades.

El desafío para el Gobierno será demostrar que los nuevos anuncios se traducen en obras concretas, plazos cumplidos y capacidades operativas sostenibles.

 

Malvinas, Atlántico Sur y Antártida

La estrategia también está vinculada con el reclamo argentino por las Islas Malvinas y con la posición del país en el Atlántico Sur.

Pucará Defensa sostiene que Malvinas, las islas del Atlántico Sur, Tierra del Fuego y la Antártida forman parte de un mismo espacio estratégico, aunque reconoce que tienen situaciones jurídicas diferentes.

El artículo señala que la presencia británica en Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur proporciona al Reino Unido capacidad logística y de vigilancia en una extensa región, además de una plataforma de proyección hacia la Antártida.

En este escenario, la capacidad argentina de operar desde Tierra del Fuego, sostener campañas antárticas, controlar espacios marítimos y producir conocimiento científico adquiere una dimensión que excede la cuestión militar.

 

El desafío para Milei: convertir el anuncio en capacidad

La Base Naval Integrada puede convertirse en una pieza importante de la política austral argentina, pero la experiencia de estos años obliga a mirar más allá de los anuncios.

El Gobierno deberá demostrar que la inversión anunciada puede superar el cuello de botella que dejó a la obra en apenas 9,13% de avance. También tendrá que explicar con precisión cómo se financiarán las distintas etapas y qué capacidades concretas se incorporarán.

La discusión de fondo, por lo tanto, no es solamente cuánto costará la nueva infraestructura. Es si el Estado argentino podrá sostener durante años los recursos, el personal, los medios navales y aéreos, el mantenimiento y la coordinación institucional que necesita una estrategia bicontinental.

Después de años de proyectos, anuncios y avances mínimos, la Base Naval Integrada enfrenta una prueba decisiva. La verdadera medida de la soberanía no estará en la ceremonia de inauguración ni en el monto anunciado, sino en la capacidad efectiva de mantener presencia, logística, ciencia y operación en el extremo austral.


Fuentes

Pucará Defensa. (2026, 14 de septiembre). Base Naval Integrada: El primer eslabón de una estrategia bicontinental. Pucará Defensa.

Cámara de Diputados de la Nación Argentina. (2025). Informe de ejecución presupuestaria del Ministerio de Defensa. Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

Chequeado. (2026). Qué se sabe de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego que anunció Milei. Chequeado.

Casa Rosada. (2026, 8 de septiembre). Conferencia de prensa del vocero presidencial Adrián Ravier desde Casa Rosada. Presidencia de la Nación Argentina.

Televisión Pública. (2026). Ushuaia: Quirno y Presti recorren la obra de la Base Naval Integrada. TV Pública.

Argentina.gob.ar. (2014). Decreto 2645/2014. Gobierno de la República Argentina.

Argentina.gob.ar. (2022, 4 de marzo). Inicio de la construcción de la Base Naval Integrada. Ministerio de Defensa.

Argentina.gob.ar. (2026). Se realizó el puente logístico de la Campaña Antártica de Verano 2025/26. Gobierno de la República Argentina.

Legislatura de la Provincia de Tierra del Fuego. (2026, 11 de septiembre). Soberanía: respaldaron la reactivación del proyecto de la Base Naval Integrada. Legislatura de Tierra del Fuego.

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