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Havanna

Menos ventas y rentabilidad pero los dueños respaldan a Milei

Los balances presentados ante la Comisión Nacional de Valores muestran que Havanna sigue siendo rentable y se expande, pero vende menos kilos de alfajores, galletitas y Havannets y ganó 33,3% menos en 2025. Detrás de la marca aparecen empresarios vinculados al mundo financiero, al macrismo y a negocios energéticos.

Menos ventas y rentabilidad pero los dueños respaldan a Milei

Osvaldo Peralta // Sábado 15 de agosto de 2026 | 20:39

Havanna vendió menos kilos y ganó menos en 2025, pese a facturar más.

Havanna, entre la caída del consumo y el optimismo de sus dueños

Havanna atraviesa una situación bastante más compleja que la que podría sugerir el éxito de una de las marcas argentinas más reconocidas. Los balances presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) muestran que la compañía continúa siendo rentable y mantiene una estrategia de expansión, pero también revelan una reducción en el volumen físico de sus productos tradicionales y una fuerte caída del resultado obtenido durante 2025.

El dato más contundente aparece en el resultado anual. Havanna Holding cerró 2025 con una ganancia de aproximadamente $11.345 millones, un 33,3% menos que en 2024. Al mismo tiempo, los ingresos por ventas alcanzaron unos $157.900 millones, con un crecimiento del 1,8% respecto del año anterior.

La ecuación es incómoda: la empresa facturó más, pero ganó mucho menos. El fenómeno obliga a mirar algo que suele quedar escondido detrás de los balances expresados en pesos: cuánto producto se vende realmente y cuánto cuesta producirlo.

 

Los números oficiales que incomodan

La información financiera presentada ante la CNV permite seguir la evolución de Havanna con datos concretos. La documentación registra los balances consolidados correspondientes a diciembre de 2024, marzo, junio y septiembre de 2025, diciembre de 2025 y, más recientemente, marzo de 2026.

Havanna Holding consolida la actividad de Havanna S.A., sociedad sobre la que mantiene el control. Los estados financieros se presentan bajo normas NIIF y forman parte de la información pública de una empresa comprendida en el régimen de oferta pública.

Eso le otorga especial relevancia a los datos: no se trata simplemente de una estimación periodística sobre el desempeño de la marca, sino de información financiera que la compañía presenta ante el organismo regulador del mercado de capitales.

 

Menos kilos de alfajores, galletitas y Havannets

El volumen físico es probablemente el indicador más interesante para observar qué ocurrió con el negocio tradicional.

Durante 2025 Havanna comercializó 4.914.396 kilos de alfajores, galletitas y Havannets, frente a 4.991.602 kilos en 2024. La diferencia alcanza los 77.206 kilos menos.

La propia empresa señala que esos productos continúan representando más de dos tercios de su facturación y que siguen siendo el núcleo de su negocio. Sin embargo, el volumen comercializado fue menor.

La diferencia es importante porque la facturación en pesos puede aumentar por efecto de los precios. Los kilos vendidos permiten observar otra dimensión del negocio: la cantidad física efectivamente comercializada.

Por eso, el dato no habilita a decir que Havanna esté quebrada ni al borde de desaparecer. Pero tampoco permite presentar el crecimiento nominal de la facturación como una señal inequívoca de expansión del consumo.

 

Facturar más y ganar menos

El balance de 2025 agrega otro dato significativo: mientras los ingresos crecieron 1,8%, los costos de ventas aumentaron aproximadamente un 12%, hasta alcanzar unos $77.959 millones.

La compañía también señaló el impacto del precio internacional del cacao. Durante 2025, el promedio informado fue de unos US$8.173 por tonelada, un 7,5% más que durante 2024.

El resultado terminó siendo una caída de la rentabilidad. Havanna obtuvo unos $11.345 millones de ganancia, frente a un resultado aproximadamente un tercio superior durante 2024.

La situación demuestra por qué es insuficiente mirar solamente la facturación. En una economía con inflación, una empresa puede incrementar sus ingresos nominales y, al mismo tiempo, sufrir un deterioro de sus márgenes y de su resultado real.

 

¿Y qué pasó con los casi $4.000 millones?

Hay una precisión necesaria respecto de los datos que circulan sobre Havanna.

No es correcto afirmar que en 2024 hubo un “derrumbe de 4.000 millones de alfajores”. Ese dato corresponde a millones de pesos y al resultado integral de la compañía, no a kilos ni a unidades de alfajores.

Según los datos difundidos a partir de los estados contables, el resultado integral de 2024 fue inferior al de 2023 en más de $4.000 millones. La diferencia no representa una cantidad de productos vendidos, sino un resultado económico expresado en moneda. Esta distinción es fundamental para no convertir una cifra financiera en un dato físico que no existe.

 

Una empresa que no está quebrada, pero tampoco vive una fiesta

El balance obliga a escapar de dos extremos.

Havanna no está quebrada. Continúa obteniendo ganancias, abre locales, desarrolla productos, amplía su presencia internacional y realiza inversiones.

Pero tampoco puede sostenerse que todos sus indicadores estén creciendo. En 2025 ganó 33,3% menos que el año anterior y comercializó 77.206 kilos menos de sus productos tradicionales. La facturación aumentó apenas 1,8%, mientras los costos de ventas crecieron alrededor del 12%.

Ese contraste es mucho más interesante que cualquier relato de derrumbe absoluto. Havanna sigue funcionando y expandiéndose, pero necesita enfrentar una combinación de menores volúmenes en sus productos tradicionales, mayores costos y menor rentabilidad.

 

El primer trimestre de 2026

La CNV registra además los estados financieros correspondientes al trimestre cerrado el 31 de marzo de 2026, presentados en mayo de este año. Es decir, la situación de Havanna puede seguirse más allá del balance anual de 2025.

La existencia de estos estados financieros permite analizar la evolución más reciente sin depender exclusivamente de información periodística o declaraciones empresariales. Havanna, además, mantiene en su sitio oficial una sección específica donde publica sus balances anuales y trimestrales.

El punto central permanece: para saber si existe una recuperación real no alcanza con mirar cuánto dinero factura la empresa. Hay que observar simultáneamente volumen, costos, márgenes y resultados.

 

Mientras tanto, los dueños hablan de expansión

La contradicción se vuelve más interesante cuando se incorporan las declaraciones públicas de los empresarios detrás de Havanna.

El 3 de enero de 2026, Forbes Argentina entrevistó a Damián Pozzoli, presentado como uno de los cinco dueños de Havanna y socio de Inverlat Investments. La entrevista fue realizada dentro del ciclo Forbes Líderes Unplugged, en José Ignacio.

Pozzoli describió un escenario de fuerte expansión. Recordó que cuando adquirieron Havanna la empresa costaba menos de US$20 millones y sostuvo que su valor público había alcanzado unos US$200 millones. También señaló que la compañía tenía alrededor de 230 locales en Argentina y casi 200 establecimientos en Brasil, además de presencia en otros mercados.

Pero hubo algo todavía más significativo: su mirada sobre la Argentina y el gobierno de Javier Milei.

El empresario habló de “gran esperanza y optimismo” respecto del futuro del país y destacó el escenario que, según su visión, se había abierto después de las elecciones. También vinculó el nuevo contexto económico con oportunidades de inversión y adquisiciones.

La entrevista resulta especialmente interesante porque fue realizada a comienzos de 2026, cuando ya existían datos financieros correspondientes a 2025 que mostraban una caída importante de la rentabilidad de Havanna.

 

Una planta en España y la búsqueda de nuevos mercados

La estrategia empresaria tampoco se concentra exclusivamente en la Argentina.

Pozzoli anunció en aquella entrevista una inversión de entre €6 millones y €7 millones para una nueva planta de Havanna en Valencia, España. El objetivo declarado era producir allí para abastecer Europa y avanzar posteriormente sobre mercados de Asia.

El empresario explicó que la decisión estaba relacionada con las restricciones europeas para importar productos lácteos con base láctea. La planta permitiría producir directamente en territorio europeo y facilitar la expansión internacional.

La estrategia muestra una compañía que busca reducir su dependencia del mercado argentino mediante una mayor internacionalización.

Y aquí aparece una de las grandes paradojas de la historia: mientras el negocio tradicional registra una reducción del volumen físico vendido en 2025, la conducción empresaria apuesta a crecer fuera del país.

 

Messi tampoco es un dato menor

Havanna también buscó reforzar su posicionamiento mediante una alianza con Lionel Messi.

La propia empresa lanzó oficialmente la edición especial Havanna x LEO, una colaboración que presenta a Messi asociado a uno de los productos emblemáticos de la marca. La campaña fue difundida oficialmente por Havanna y los productos fueron puestos a disposición en sus locales argentinos.

Sin embargo, hay que ser rigurosos: la documentación disponible permite comprobar la colaboración, pero no permite establecer que la campaña haya provocado una recuperación determinada de las ventas ni que haya fracasado comercialmente.

Por eso, la afirmación de que “Messi no pudo levantar las ventas” debe presentarse como una interpretación y no como una conclusión demostrada por los balances. Los números permiten hablar de caída del volumen y de menor rentabilidad; no permiten atribuir causalidad a una campaña publicitaria.

 

Los dueños: la historia detrás de Havanna

En 2003, Desarrollo y Gestión, un fondo encabezado por empresarios como Carlos Giovanelli, Guillermo Stanley y Chrystian Colombo, adquirió la sociedad controlante de Havanna. Colombo había sido jefe de Gabinete de Fernando de la Rúa, no de Mauricio Macri. La operación quedó registrada en publicaciones de la época.

Entre los actuales integrantes de Inverlat figuran Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai. La propia Inverlat identifica a Giovanelli como presidente de Havanna, a Pozzoli como director de Havanna y a Stanley como director de Havanna.

En cuanto a Salvai, Inverlat informa que se incorporó como socio a comienzos de 2025 y que previamente desarrolló una extensa trayectoria en el sector público, incluyendo el cargo de jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires.

Salvai fue jefe de Gabinete de María Eugenia Vidal, durante una gestión identificada con el macrismo. Además, está casado con Carolina Stanley, quien fue ministra de Desarrollo Social durante la presidencia de Mauricio Macri.

La precisión es importante: Salvai fue funcionario de Vidal y se incorporó a Inverlat en 2025; no fue funcionario del gobierno nacional de Mauricio Macri.

 

De los alfajores al negocio energético

El grupo empresario detrás de Havanna tampoco se quedó solamente con el negocio gastronómico.

En diciembre de 2025, el grupo Edison Energía se adjudicó la operación de las centrales hidroeléctricas Alicurá y Cerros Colorados, en el marco del proceso impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Edison está integrado, entre otros, por los socios de Inverlat: Guillermo Stanley, Federico Salvai, Carlos Giovanelli y Damián Pozzoli.

Para quedarse con ambas centrales, el grupo desembolsaría más de US$226 millones: US$162 millones por Alicurá y US$64,2 millones por Cerros Colorados.

La operación muestra hasta qué punto se diversificaron los intereses del grupo. Los empresarios detrás de una de las principales marcas de alfajores y cafeterías de la Argentina pasaron a participar también de negocios estratégicos vinculados con la generación eléctrica.

La propia Inverlat reconoce actualmente a Stanley, Salvai, Giovanelli y Pozzoli como integrantes de su equipo y registra sus cargos en empresas vinculadas al grupo, entre ellas Havanna y Edison.

 

Una expansión que coincide con el modelo económico de Milei

El contraste político vuelve a aparecer.

Por un lado, Pozzoli expresó públicamente optimismo respecto del rumbo iniciado por Milei y habló de nuevas oportunidades de inversión. Por otro, el grupo empresario al que pertenece avanzó durante el mismo período sobre negocios energéticos de gran escala y obtuvo la concesión de dos centrales hidroeléctricas.

Esto no permite afirmar que las operaciones empresariales hayan sido consecuencia directa de una decisión política favorable a sus dueños. Sí permite establecer un dato concreto: los socios de Inverlat, propietarios de Havanna, participan de un grupo que ganó dos concesiones hidroeléctricas durante el proceso impulsado por el Gobierno de Milei.

La discusión, entonces, supera ampliamente al alfajor.

Mientras el mercado interno presenta señales de debilidad en el volumen comercializado por una de las marcas más reconocidas del país, el mismo grupo empresario encuentra oportunidades de expansión en mercados internacionales y en sectores estratégicos de la economía argentina.

 

El verdadero problema no es que Havanna esté quebrada

Decir que Havanna está quebrada sería falso. Los propios documentos financieros muestran una empresa rentable y con capacidad de inversión.

Pero decir que todo marcha extraordinariamente bien tampoco se sostiene cuando se miran todos los indicadores. En 2025, la empresa ganó aproximadamente un tercio menos que en 2024 y comercializó 77.206 kilos menos de alfajores, galletitas y Havannets. Al mismo tiempo, los costos de ventas crecieron alrededor del 12%, muy por encima del crecimiento de los ingresos.

La cuestión central, entonces, es otra: qué está ocurriendo con el consumo y con el mercado interno argentino.

Havanna puede compensar parte de las dificultades mediante expansión internacional, nuevas unidades de negocio, apertura de locales e inversiones en el exterior. Una pequeña empresa que depende exclusivamente de sus ventas locales no tiene necesariamente las mismas herramientas.

Y ahí aparece el aspecto social y político del problema. Cuando el consumo interno se debilita, no todas las empresas pueden escapar hacia España, Brasil, Estados Unidos o nuevos negocios energéticos.

 

Un alfajor que cuenta una historia económica

Havanna termina siendo un caso mucho más revelador que la simple noticia sobre una marca que vende más o menos alfajores.

Los balances presentados ante la CNV muestran una empresa que sigue ganando dinero, pero que en 2025 redujo su rentabilidad y comercializó menos volumen físico de sus productos tradicionales. La compañía, al mismo tiempo, apuesta a la expansión internacional y a la diversificación.

Sus principales empresarios no son recién llegados al mundo de los negocios. La estructura actual de Inverlat reúne trayectorias vinculadas al sector financiero, a la gestión empresarial y al sector público. Allí conviven el pasado político de Chrystian Colombo en el gobierno de De la Rúa, la trayectoria de Federico Salvai junto a María Eugenia Vidal y los vínculos familiares y empresariales que conectan a Guillermo Stanley con Carolina Stanley.

Y mientras Pozzoli hablaba públicamente de esperanza y optimismo frente al rumbo económico de Milei, el grupo avanzaba sobre nuevos negocios, entre ellos las concesiones de Alicurá y Cerros Colorados.

La historia, por lo tanto, no es la de una empresa argentina destruida. Es algo más incómodo: una empresa rentable y en expansión que, al mismo tiempo, vende menos volumen de sus productos emblemáticos dentro del país y obtiene una porción creciente de sus oportunidades fuera del mercado doméstico.

El dato debería servir para discutir qué modelo de desarrollo se está construyendo. Porque si las empresas con mayor capacidad financiera pueden internacionalizarse y diversificarse mientras el consumo argentino pierde fuerza, el problema deja de ser solamente cuánto vende Havanna.

La verdadera pregunta es qué sucede con quienes no tienen una planta en Valencia, casi 200 locales en Brasil, acceso a grandes inversiones o la posibilidad de participar en negocios energéticos de cientos de millones de dólares.

El alfajor, en ese sentido, termina siendo apenas la punta de un problema mucho mayor: una economía puede mostrar empresas que crecen y, al mismo tiempo, una sociedad que cada vez tiene menos capacidad para consumir lo que esas empresas producen.

 

Fuentes

Comisión Nacional de Valores. (2026). Havanna Holding S.A. Información financiera y societaria. CNV — Havanna Holding S.A.

Havanna. (2026). Información para inversores: balances anuales y trimestrales. Havanna — Información para inversores

Havanna. (2026). Havanna x LEO. Havanna x LEO

Forbes Argentina. (2026, 3 de enero). Damián Pozzoli, uno de los cinco dueños de Havanna: nueva planta en España, el alfajor más vendido y su visión sobre Milei. Forbes Argentina — Entrevista a Damián Pozzoli

Inverlat. (2026). Nosotros. Inverlat — Nosotros

Inverlat. (2026). Equipo y trayectoria. Inverlat — Equipo y trayectoria

LA NACION. (2025, 4 de diciembre). El nuevo negocio de los dueños de Havanna. LA NACION — El nuevo negocio de los dueños de Havanna

LA NACION. (2025, 22 de diciembre). El Estado firmó los contratos de las represas del Comahue y en los próximos días recaudará US$707 millones. LA NACION — Represas del Comahue

El Cronista. (2003, 13 de noviembre). Stanley ya es el nuevo dueño de Havanna. El Cronista — Stanley ya es el nuevo dueño de Havanna

El Cronista. (2003, 4 de noviembre). La Justicia da luz verde a la venta de Havanna en US$5,2 millones. El Cronista — Venta de Havanna en 2003

Chequeado. (2025). Los empresarios detrás de las licitaciones de las centrales hidroeléctricas en Neuquén y Río Negro. Chequeado — Empresarios detrás de las hidroeléctricas

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