PAN AMARGO

Pandanés cerró sus 25 locales y despidió a 150 trabajadores: cuando hasta el pan entra en crisis

Pandanés cerró sus 25 locales y dejó a unos 150 trabajadores sin empleo. La cadena estaba en concurso preventivo y había advertido ante la Justicia por una caída del consumo superior al 50%. El final llegó de madrugada y por WhatsApp.

Pandanés cerró sus 25 locales y despidió a 150 trabajadores: cuando hasta el pan entra en crisis

Redacción EnOrsai // Sábado 03 de octubre de 2026 | 19:28

Cerró sus 25 locales y dejó 150 trabajadores sin empleo

Pandanés cerró sus 25 locales en la Ciudad de Buenos Aires y desvinculó a unos 150 trabajadores. La decisión fue comunicada durante la madrugada del viernes 2 de octubre, cuando los empleados recibieron un mensaje de WhatsApp en el que la empresa informó que dejaba de operar.

Para completar la escena, muchos trabajadores que igualmente concurrieron a sus lugares de trabajo encontraron los accesos bloqueados y las cerraduras modificadas. Algunos tampoco pudieron retirar sus pertenencias de los establecimientos.

La empresa anunció además que solicitará su propia quiebra. Según el mensaje enviado al personal, Pandanés había llegado a un punto en el que ya no contaba con los fondos necesarios para continuar funcionando y afrontar sus obligaciones futuras.

 

Una crisis que ya estaba escrita en un expediente judicial

El cierre no fue un rayo en cielo despejado. Pandanés había solicitado el concurso preventivo en noviembre de 2025, después de que su situación financiera comenzara a deteriorarse.

En aquella presentación judicial, la empresa explicó que “la incertidumbre, la recesión, la inflación y el incremento significativo en los costos” habían provocado una caída abrupta y persistente del consumo que superaba el 50% de su volumen histórico.

La compañía también informó unos $58 millones en cheques rechazados y reconoció ante la Justicia que los cheques emitidos para afrontar sus obligaciones habían terminado superando su capacidad de recaudación.

El diagnóstico empresarial era contundente: había ventas que ya no alcanzaban para sostener una estructura que, hasta poco tiempo antes, había conseguido expandirse por distintos barrios porteños.

 

La receta empresarial tampoco alcanzó

Pandanés intentó reducir costos, renegociar alquileres, modificar proveedores, ampliar su oferta y reorganizar sus operaciones. También buscó alternativas de rescate y capitalización.

Pero la estrategia no consiguió revertir la crisis. Primero cerraron dos locales, en avenida San Martín y calle Sanabria, y posteriormente la decisión alcanzó al resto de la cadena. En esos primeros cierres, los trabajadores habían recibido como explicación que los costos de alquiler impedían renovar los contratos.

Finalmente llegó el mensaje de madrugada. Una empresa que alguna vez proyectó una expansión mayor terminó comunicando el cierre total mediante un teléfono celular.

 

Cuando comprar pan se convierte en una cuenta de matemática

El caso Pandanés adquiere otra dimensión cuando se lo observa junto con la situación del sector panadero.

Representantes de la Cámara de Industriales Panaderos bonaerenses señalaron durante 2026 que el consumo de pan había caído alrededor de 60%, mientras que las ventas de facturas y productos de pastelería habían retrocedido más de 80%.

La transformación también llegó al mostrador. Según Martín Pinto, referente de la Cámara de Industriales Panaderos, los clientes dejaron de comprar por kilo y comenzaron a llevar apenas las unidades que podían pagar en ese momento.

El dato es más que una curiosidad comercial. Si un consumidor cambia un kilo por una o dos piezas porque su presupuesto ya no alcanza, la caída del consumo termina trasladándose directamente al negocio que produce y vende esos alimentos.

Y ahí aparece la paradoja: el pan puede seguir estando en la vidriera, pero si el salario no alcanza para comprarlo, la vidriera se convierte en una estadística.

 

Pandanés: de la expansión al concurso preventivo

Pandanés había construido una estructura considerable. La compañía llegó a operar 25 establecimientos y contó con una planta central de aproximadamente 1.700 metros cuadrados para su producción.

Sin embargo, durante el proceso concursal la estructura comenzó a achicarse. Un informe citado por medios registró alrededor de 118 trabajadores y unos 20 locales en mayo de 2026, antes del cierre definitivo de toda la red.

La secuencia resulta difícil de ignorar: expansión, caída de ventas, reducción de estructura, concurso preventivo y, finalmente, cierre.

No se trata solamente de una panadería que desaparece del mapa porteño. Detrás de las 25 persianas cerradas hay trabajadores que perdieron su fuente laboral y una cadena productiva que dejó de funcionar.

 

El costo de una crisis que se mide en puestos de trabajo

Los trabajadores recibieron la noticia durante la madrugada y varios denunciaron que no pudieron ingresar posteriormente a los locales para retirar sus pertenencias. También se difundieron reclamos vinculados con aportes y obra social pendientes, aunque esas denuncias corresponden a testimonios de los empleados y deberán ser resueltas en las instancias correspondientes.

La empresa, por su parte, sostuvo que durante los últimos meses había buscado diferentes alternativas para preservar la actividad y los puestos de trabajo, pero que finalmente no encontró una solución viable.

La discusión, entonces, no termina con una persiana baja. Continúa en los tribunales, en los reclamos laborales y en una pregunta económica bastante menos abstracta: qué ocurre cuando una empresa ya no puede vender lo suficiente para sostener los costos de producir.

 

El pan como termómetro de la economía

El cierre de Pandanés no permite afirmar por sí solo que una determinada política económica sea responsable de la desaparición de la empresa. Sí permite observar, a partir de la propia presentación judicial de la compañía, que la recesión, la inflación, el aumento de costos y la caída del consumo fueron factores que la firma identificó como centrales en su crisis.

Al mismo tiempo, referentes del sector panadero describieron durante 2026 una fuerte contracción del consumo y la pérdida de miles de puestos de trabajo en la actividad. Esos dirigentes vincularon el deterioro con la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de los costos, dentro del contexto económico de los últimos años.

Pandanés terminó así como empezó buena parte de esta historia: con una promesa de futuro que chocó contra una realidad mucho más prosaica. Porque cuando una sociedad empieza a comprar pan contado, por unidad y mirando cada moneda, la crisis ya no necesita una planilla de Excel para explicarse. Alcanza con mirar una persiana cerrada.

 

Fuentes

Agencia Noticias Argentinas. (2026, 2 de octubre). Cierran 25 sucursales de la cadena de panaderías Pandanés.

Argañaraz, F. (2026, 2 de octubre). Pandanés: la cadena de panaderías cerró sus 25 locales y despidió a 150 empleados. Clarín.

Di Grande, L. (2026, 2 de octubre). Una reconocida cadena de panaderías cerró todos sus locales, despidió 150 empleados y pedirá la quiebra. Infobae.

La Nación. (2026, 2 de octubre). Una cadena de panaderías cerró sus locales en la Ciudad: denuncian que hay 150 empleados despedidos.

Diario Conurbano. (2026, 15 de agosto). Crisis: panaderos bonaerenses denuncian una “caída libre” en el sector.

Código Baires. (2026, 14 de julio). El consumo de pan se desploma y ya cerraron casi 3.000 panaderías en todo el país.SEO

Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google+ Enviar a un amigo Imprimir esta nota