Las divisas del superávit energético y el agro terminan financiando la fuga y el consumo de moneda extranjera por la falta de confianza en el programa económico. En tanto, la inflación quebró la racha a la baja y el endeudamiento de los hogares alcanza niveles críticos por tasas usurarias.
Rolando Graña analiza las medidas económicas de Luis Caputo y Javier Milei en Del Plata AM 1030
Redacción En Orsai // Viernes 14 de agosto de 2026 | 21:42
En un duro análisis económico y político transmitido por Radio Del Plata AM 1030, el periodista Rolando Graña desglosó los puntos ciegos del esquema financiero del gobierno de Javier Milei y el ministro Luis Caputo. La investigación revela cómo los ingresos de divisas generados por sectores clave de la economía terminan absorbidos por la desconfianza social, al tiempo que la inflación vuelve a mostrar signos de aceleración y las familias sufren las consecuencias de tasas de interés usurarias.
Lo esencial:
El análisis de los datos del Banco Central evidencia que los dólares ingresados por la vía de exportaciones energéticas y agrícolas no permanecen consolidados en las reservas públicas. Según las mediciones del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz citadas por Graña, la cifra de 13.000 millones de dólares destinada al canal minorista de dólar ahorro, sumada a 3.200 millones en concepto de giro de dividendos, equivale a la totalidad de las divisas netas generadas por Vaca Muerta y la zona núcleo agropecuaria durante el período.
Esta dinámica responde a una marcada falta de previsibilidad financiera que impulsa a los ahorristas e inversores a resguardarse en moneda extranjera. Pese a las previsiones de recomposición de reservas anunciadas por funcionarios del Palacio de Hacienda, los dólares que ingresan al sistema por la vía comercial terminan canalizados hacia el drenaje de divisas del sector privado.
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Para entender el contexto:
El reporte del INDEC sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio frenó el proceso de desaceleración previa al registrar un incremento general del 2,1%. El indicador estuvo traccionado por subas en el Gran Buenos Aires (2,3%) y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2,9%), consolidando un piso inflacionario estructural que atenta contra los pronósticos oficiales para el segundo semestre.
"Nosotros sabemos que para mitad del año que viene la inflación va a dejar de existir (...) El mes de agosto de este año la inflación minorista arranque con cero"
El impacto de la retracción del poder adquisitivo y la quita de topes a los intereses de financiación derivó en un fenómeno extendido de sobreendeudamiento. Los registros oficiales y de consultorías privadas coinciden en que la mora promedio en plásticos de crédito y aplicaciones financieras registra tasas de interés anuales que superan holgadamente las métricas inflacionarias, ahogando la capacidad de pago de los sectores medios y populares.