Tras las críticas de Tevez a la gestión de Gildo Insfrán en Formosa, Scioli optó por no enemistarse con ninguno. Bancó su amistad con el ídolo de Boca y defendió al gobernador. Y a la pasada recordó que en la Capital también existen desigualdades: palito a Macri.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Lunes 24 de agosto de 2015 | 15:27
Carlos es un amigo, le tengo un gran cariño y celebro que él esté en la Argentina. Entiendo sus preocupaciones y todos trabajamos para que las cosas estén mejor.
En plena campaña presidencial, Daniel Scioli no quiere entrar en polémicas que lo desenfoquen de su contradicción principal: la carrera con el candidato PRO, Mauricio Macri.
Si bien mantiene una relación personal, al punto en que Carlos Tevez es un habitué de La Ñata, las declaraciones del diez de Boca sobre la pobreza en Formosa generaron algunas críticas.
El gobernador bonaerense, sin embargo, intentó defender la gestión de Gildo Insfrán en Formosa, sin polemizar con el ídolo de Boca.
“En la Ciudad (de Buenos Aires) hay hoteles cinco estrellas y villas por todos lados”, manifestó el gobernador de Buenos Aires, en referencia a las declaraciones de Tevez en una entrevista con Alejandro Fantino, donde destacó que en Formosa conviven villas y hoteles de lujo.
“Soy amigo y compañero de (Gildo) Insfran (gobernador) y he visto las obras y los avances de Formosa; hay cosas siempre para mejorar, obviamente, como las hay en Buenos Aires”, continuó Scioli en declaraciones a Mitre, después de referirse a las elecciones en Tucumán.
La semana pasada, Tevez dijo: “La pobreza que hay en Formosa es muy, muy grande. Muy grande. Me puse a mirar eso y de repente pasamos un paredón grande y entramos al hotel. ¡Era Las Vegas! con casino, con todo. Y salías del paredón ese y la gente se estaba cagando de hambre”.
Scioli intentó bajar el tono a la contienda: “Carlos es un amigo, le tengo un gran cariño y celebro que él esté en la Argentina. Entiendo sus preocupaciones y todos trabajamos para que las cosas estén mejor. Tiene esa personalidad tan querible, pero Formosa también ha progresado”.
Así, ante la mini-polémica que desataron las declaraciones de Tevez, surgido de Fuerte Apache, Scioli intentó replicar su estrategia discursiva: no pelearse con nadie, salvo con Mauricio Macri.
El gobernador quiere sumar avales políticos que le den cuerpo a su candidatura (el gran déficit de Macri), pero a la vez rodearse de figuras populares, como Tevez, sin desenfocarse de su polarización con el alcalde porteño.
Así busca exceder la base de votantes del FpV y ganar en primera vuelta, sin necesidad de llegar a un riesgoso balotaje.
En línea con la postura de Scioli, el jefe de gabinete nacional y candidato a suceder al gobernador, Aníbal Fernández, también evitó confrontar con Tevez.