El massismo, Sanz y Carrió realizan una actualización dramática de momentos históricos para potenciar sus opiniones. Denuncian “pacto de Olivos II” y reclaman “una Conadep de la corrupción”.
Andrés Brown - Redacción En Orsai // Jueves 15 de mayo de 2014 | 16:05
Hace dos años dije por primera vez que en caso de llegar al Gobierno en 2015 habría que creer la Conadep de la corrupción", dijo Ernesto Sanz
En un intento por reforzar la gravedad de sus afirmaciones, la tendencia ya es un clásico de la política-mediática. Los dirigentes de la oposición apelan a momentos históricos, en general dramáticos, para darle un mejor marketing a sus opiniones.
"Hace dos años dije por primera vez que en caso de llegar al Gobierno en 2015 habría que creer la Conadep de la corrupción", sostuvo el senador Ernesto Sanz, comparando la posible corrupción en democracia con la Comisión instaurada por el ex presidente Raúl Alfonsín para investigar los crímenes de la dictadura militar.
Sanz incluso le reclamó a Julio Cobos una especie de copyright por la figura de la Conadep. Es que el diputado radical y ex presidente Cobos se había referido a "la Conadep de la corrupción" en una entrevista la semana pasada. "Sería muy bueno que todos los candidatos lo propusieran y que lo firmáramos como una política de Estado", había dicho.
En la vereda del massismo también se cayó en una comparación histórica sacada de contexto, pero esta vez al servicio de pegarle al gobierno nacional y a su vez al macrismo.
“Es evidente que existe un Pacto de Olivos II entre el Gobierno y Macri para ensuciar la figura de Massa y del Frente Renovador. Elogios cruzados, favores de gestión, favores judiciales como en el caso de las escuchas ilegales y en torno al juego por el acuerdo con lotería. Además de ser cómplices en el proyecto de nuevo Código Penal”, enumeró el ex intendente de Almirante Brown, Dario Giustozzi, en alusión a los acuerdos firmados por Raúl Alfonsín y el entonces presidente Carlos Menem en 1993 que llevaron a la reforma de la Constitución.
Por el lado de Carrió, los paralelos a-históricos ya son un clásico. Desde la “AFIP-KGB”, comparando al ente de recaudación impositivo con la temible policía soviética, hasta las superposiciones entre la presidenta Cristina Kirchner y viejos dictadores de Europa.
La líder de la Coalición Cívica llegó a comparar a la presidenta Cristina con el ex dictador rumano Nicolae Ceausescu, fusilado en 1989. Carrió sostuvo que "el Gobierno se parece muchísimo a la Rumania de hace dos décadas".