Los dirigentes sindicales empiezan a mostrar preferencias de cara al 2015: los Moyano y Barrionuevo con Massa; Yasky, Gutiérrez y Viviani con Urribarri; Plaini con Scioli; y el michelismo con Binner.
Andrés Brown - Redacción En Orsai // Lunes 12 de mayo de 2014 | 12:58
No queremos políticos que sean apadrinados ni por las corporaciones económicas ni por los grandes medios de comunicación
A medida que se acercan las presidenciales del 2015, la dirigencia sindical empieza a perfilarse hacia alguno de los pre-candidatos en danza.
El sindicalismo apuesta mayormente hacia la vereda de los candidatos peronistas, antes que por la UCR y la fuerza de centro-derecha de Mauricio Macri, pero existen preferencias para casi todos los gustos.
A 16 meses para las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, la CGT opositora conducida por Hugo Moyano es una de las Centrales más jugadas con un candidato: el diputado Sergio Massa.
Sin casi alternativas a raíz del discurso radical y rupturista que adoptaron con el kirchnerismo, los Moyano (tanto Hugo como Pablo, pero en especial el diputado Facundo) apuestan por un Massa también volcado a la oposición plena.
En esa elección, lo acompaña el gastronómico Luis Barrionuevo (dueño del sello de la CGT Celesta y Blanca), quien a su vez fue el iniciador de Massa en el PJ, allá por el año 1994 en el municipio de san Martín, cuando el diputado Renovador todavía militaba en la UCeDé de Álvaro Alsogaray.
En la misma línea, el diputado Alberto Roberti, Secretario General de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles, se autoproclamó líder de la mesa sindical que apoya la candidatura presidencial de Massa. En ese pseudo-espacio también pulula el diputado líder del gremio de la Sanidad, Héctor Daer; y el senador Guillermo Pereyra, jefe del sindicato de petroleros de esa Neuquén y Río Negro.
En el esquema moyanista, uno de los dirigentes que se separó de la apuesta por Massa y se inclinó más por Scioli es el canillita Omar Plaini, quien incluso integra la mesa sindical del sciolismo de cara al 2015.
Desde el sindicalismo más cercano al gobierno, el metalúrgico Antonio Caló, jefe de la CGT y flamante vicepresidente segundo del PJ Nacional, parece inclinarse por Scioli. El portero Víctor Santa María (Secretario General del sindicato Suterh) blanqueó su deseo de que el gobernador bonaerense suceda a Cristina Kirchner. Un apoyo que, en su caso, vino acompañado de una movida de prensa a cambio: Scioli respaldó la postulación de Santa María para presidir el PJ porteño, cargo que el portero finalmente consiguió.
El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, es uno de los pre-candidatos que más adhesiones sindicales explícitas consiguió. El titular del Sindicato de Peones de Taxis de Buenos Aires, Omar Viviani, afirmó: “A mí me gustaría apoyar al ‘Pato’ Urribarri por ser un compañero peronista, que ha dado señales de lealtad”.
Urribarri también consiguió el respaldo del intendente de Quilmes e histórico dirigente metalúrgico de la UOM, Francisco "Barba" Gutiérrez.
El gobernador de Entre Ríos se presenta como una continuidad ideológica y pura del ciclo kirchnerista.
Por esos mismos motivos, la CTA de Yasky también jugó por Urribarri. “Hay que apostar a cambios como los que propone el gobernador Urribarri”, afirmó Yasky.
“No queremos políticos que sean apadrinados ni por las corporaciones económicas ni por los grandes medios de comunicación y solamente aparezcan en los debate de TN y otros canales por le estilo”, sostuvo Yasky, en una forma sutil de pegarle a Scioli.
En la CTA opositora de Pablo Micheli no hay favoritismos claros ni homogéneos. Porque si bien se mostraron afines al socialista Hermes Binner, la alianza del FAUNEN (que incluye radicales conservadores, a Elisa Carrió y hasta quizás al PRO macrista) terminó por alejarlos.
En plan más testimonial, desde la CTA opositora algunos se animan a impulsar a un sindicalista para ocupar el sillón de Rivadavia. “Queremos que Víctor De Gennaro sea candidato a presidente de los argentinos”, se envalentonó Hugo “Cachorro” Godoy, uno de los referentes del gremio ATE, en un lance más utópico que realista.