El 5 de mayo de 2010, en una histórica sesión, la Cámara Baja aprobaba con 126 votos afirmativos frente a 110 rechazos el proyecto a favor de la extensión de los derechos civiles. Fue la única ley que llegó a votar Néstor Kirchner, quien moriría apenas cinco meses después.
Diego Arias, Redacción En Orsai // Lunes 05 de mayo de 2014 | 21:35
Hoy se cumplen cuatro años de la histórica sesión en que la Cámara de Diputados de la Nación, tras un extenso y emotivo debate, dio la media sanción inicial a la modificación del Código Civil para permitir el casamiento entre personas del mismo sexo, más conocido como ley de matrimonio igualitario.
El 5 de mayo de 2010, en el recinto de la Cámara Baja, 126 representantes del pueblo de la Nación se manifestaron a favor de la extensión de los derechos civiles en nuestro país, frente a 110 legisladores que se opusieron y seis abstenciones.
La mayoría para la aprobación de la trascendental norma de avanzada a nivel mundial -luego se fueron sumando otros países- provino del Frente para la Victoria, incluyendo el voto del entonces diputado Néstor Kirchner. Como se recuerda, fue la única ley que el ex jefe de Estado llegó a votar: moriría apenas cinco meses después.
El rechazo a la iniciativa fue mayoritario en el denominado "Peronismo Federal" (un 79% votó por el NO), la Unión Cívica Radical (56 %) y el PRO (55 %).
En cambio, varios bloques minoritarios tuvieron posturas unánimemente favorables al proyecto de ley, aportando así votos claves para acceder a la media sanción parlamentaria: el sabbatellista Nuevo Encuentro (aliado del Frente para la Victoria), el Partido Socialista, Proyecto Sur y el GEN.
A la sazón, el 14 de julio, en coincidencia con el aniversario de la Revolución Francesa -aquella de los ideales de "libertad, igualdad y fraternidad"-, el Senado debatió el proyecto que venía con la venia de Diputados y aportó la media sanción definitiva, en una votación que se concretaría ya entrada la madrugada del día 15. Días después, en un marco de celebración absoluta en la Casa Rosada, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgaría la normativa de vanguardia.
Y entonces en las calles de nuestro país resonó un solo y conmovedor grito, una manifestación de reclamo convertida desde esas horas en celebración de un enorme triunfo de toda la sociedad argentina: "Igualdad! Igualdad! Igualdad!".